VIAJES INCREÍBLES 11
o porque sea bonito en cámara. Si algo no nos convence, creemos que también forma parte de nuestro trabajo decirlo.
7. Viviendo Aventuras también está dando ahora el salto del mundo digital al papel con la publicación de su primer libro. ¿ Qué significa para ustedes convertir parte de todo lo que han vivido y aprendido viajando en una historia que pueda quedar más allá de las redes sociales?
El libro representa algo muy especial para nosotros porque supone sacar Viviendo Aventuras de las pantallas y convertir una parte de nuestra historia en algo que puede permanecer en el tiempo. Durante estos años hemos compartido cientos de viajes, experiencias y aprendizajes a través de las redes sociales, pero un libro nos permitía hacer algo diferente: detenernos, mirar atrás y contar no solamente los lugares que hemos visitado, sino también todo lo que ha ocurrido detrás de ellos. Queríamos que fuera mucho más que una recopilación de destinos o fotografías. Contar nuestra historia desde el principio: cómo nos conocimos, cómo terminamos viviendo los dos juntos en Costa Rica, cómo empezamos a viajar juntos, cómo nació Viviendo Aventuras y cómo este proyecto fue creciendo hasta convertirse en nuestra forma de vida. Y, por supuesto, también queríamos hablar de la llegada de Santi y de cómo cambió nuestra manera de viajar. Porque si algo hemos aprendido durante estos años es que las aventuras no siempre consisten en ir más lejos o hacer cosas más extraordinarias. A veces una aventura puede ser simplemente atreverse a cambiar de vida, formar una familia o decidir que quieres dedicar tu tiempo a algo que realmente te apasiona. Para nosotros, publicar este libro también tiene un componente emocional. Las redes sociales están hechas para avanzar constantemente: hoy publicas un viaje y mañana estás pensando en el siguiente. El libro nos ha obligado a parar y mirar todo lo que hemos construido. Y nos hace mucha ilusión pensar que, dentro de muchos años, Santi podrá tener ese libro en sus manos y encontrar allí una parte de la historia de su familia.
8. España y Costa Rica forman parte visible de la identidad de Viviendo Aventuras. ¿ Qué les ha enseñado convivir con dos culturas y de qué manera esa mezcla ha influido en la forma en que observan y descubren cada nuevo destino?
Nos ha enseñado, sobre todo, que nuestra manera de hacer las cosas no es la única posible. Cuando yo llegué a Costa Rica llevaba toda mi vida entendiendo el mundo desde una perspectiva europea. Mariana, por su parte, había crecido en Costa Rica. Al convivir, empezamos a descubrir diferencias que iban desde la forma de saludar y comunicarnos hasta los horarios, las distancias, el trabajo o la relación con la familia. Al principio algunas cosas simplemente nos chocaban. Con el tiempo entendimos que no tenía sentido pensar que España hacía las cosas bien y Costa Rica las hacía mal, o al revés. Cada lugar tiene su historia, sus circunstancias y sus propias maneras de resolver las cosas. Creo que eso ha influido mucho en nuestra manera de viajar. Intentamos observar antes de juzgar. Cuando llegamos a un destino nuevo, nos interesa entender cómo vive la gente, cómo se relaciona, qué come, qué costumbres tiene y por qué las cosas funcionan de determinada manera. Y también sentimos que Viviendo Aventuras es precisamente una mezcla de esos dos mundos. Costa Rica forma parte de nuestra vida diaria, España forma parte de nuestra historia y los dos lugares están presentes en nuestra vida y nuestra forma de entender los viajes.
9. Después de todos los lugares que han conocido, si dentro de algunos años su hijo pudiera recordar solamente una cosa de esta etapa recorriendo el mundo con ustedes, ¿ qué les gustaría que conservara: los lugares que visitó o la manera en que aprendió a mirar el mundo?
Sin duda, la manera en que aprendió a mirar el mundo. Nos encantaría que recordara la curiosidad, las ganas de descubrir y la capacidad de entender que existen muchas maneras diferentes de vivir. Los lugares son importantes, pero cambian. Lo que queremos transmitirle es una forma de enfrentarse a ellos. Que pueda llegar a un sitio nuevo y tener curiosidad en lugar de miedo. Que entienda que algo diferente no tiene por qué ser peor. Que pueda probar una comida que nunca ha probado, hablar con alguien que piensa de otra manera, caminar por un lugar desconocido y disfrutar de no tener todas las respuestas. Y, sobre todo, nos gustaría que recordara que estuvimos juntos. Porque esa es una de las cosas que más hemos aprendido nosotros con Viviendo Aventuras. Al principio pensábamos que el objetivo era viajar más, conocer más lugares y conseguir más experiencias. Con el tiempo entendimos que todo eso tiene valor, pero que el verdadero lujo es poder compartir tiempo con las personas que queremos. Si algún día Santi mira atrás y no recuerda exactamente qué playa visitó o qué hotel fue el primero en el que durmió, no nos importará demasiado. Nos gustaría que recuerde que tuvo unos padres que quisieron enseñarle el mundo, pero también que quisieron vivirlo con él.