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VIAJES INCREÍBLES ional con Santi y, aunque teníamos muchas ganas de hacerlo, también teníamos la incertidumbre de cómo iba a adaptarse un bebé a un viaje así. Y la verdad es que nos sorprendió muchísimo. Fuimos a las famosas termas de Bucarest y Santi disfrutó incluso de la experiencia del agua con unos pañales especiales para piscina que te facilitaban allí. Después hicimos un road trip en coche de alquiler equipado con una sillita para bebés. Recorrimos diferentes lugares del país y llegamos hasta zonas de nieve. Allí estaba él, con su mono, disfrutando del frío y una experiencia completamente nueva. Para nosotros fue bonito comprobar que muchas de las preocupaciones que teníamos antes del viaje eran mayores que las dificultades reales. Santi se adaptó mucho mejor de lo que esperábamos y eso nos dio mucha confianza para seguir viajando con él. Aunque, como suele pasar en los viajes con niños, el viaje tenía guardada una última sorpresa. El último día, justo cuando ya estábamos terminando nuestra estancia, Santi se hizo mucha caca y acabó manchando el edredón del hotel. En ese momento no fue precisamente la situación más divertida del mundo. Pero ahora, cuando recordamos aquel viaje, forma parte de la historia y nos hace reír. Creo que esas situaciones resumen bastante bien lo que significa viajar en familia: puedes planificar vuelos, hoteles y actividades, pero nunca puedes planificarlo todo. Siempre habrá algo que se salga del guion.
6. Viviendo Aventuras también se ha convertido en una comunidad que busca ayudar a otras personas a descubrir destinos y planear sus propios viajes. ¿ En qué momento entendieron que ya no estaban solamente documentando sus aventuras, sino influyendo en las decisiones de viaje de otras familias?
Fue algo que descubrimos poco a poco. Al principio publicábamos porque nos gustaba enseñar lo que hacíamos. Después empezamos a recibir mensajes de personas que nos preguntaban dónde estaba un lugar, cómo habíamos llegado, cuánto costaba o si realmente merecía la pena. Uno de los momentos en los que empezamos a tomar conciencia de que aquello tenía otra dimensión fue cuando llegamos a los 100.000 seguidores y empezamos a recibir propuestas con mucha más frecuencia. Ahí entendimos que
no solamente teníamos una audiencia, sino una comunidad interesada en nuestras recomendaciones. También lo sentimos de una manera diferente cuando empezaron a contar con nosotros para mostrar destinos. Guatemala fue un ejemplo importante. Que un gobierno de un país nos invitara a conocerlo para enseñárselo a nuestra audiencia nos hizo sentir que nuestro trabajo podía tener una influencia real en la manera en que otras personas descubrían un destino. Desde entonces hemos intentado ser bastante responsables con eso. No queremos recomendar un lugar simplemente porque nos hayan invitado