VIAJES INCREÍBLES 47
Día 4: Vancouver – Whistler
Antes de despedirte de Vancouver, dedica unas horas a descubrir Granville Island, uno de los rincones más vibrantes de la ciudad. Entre galerías, espacios culturales y terrazas con vistas al puerto, el Granville Island Public Market, reúne algunos de los mejores sabores locales, desde bagels y tartas recién horneadas, hasta charcutería y productos frescos de la región. Después, toma camino a Whistler y disfruta uno de los trayectos más espectaculares del oeste canadiense. Más que una carretera, la Sea to Sky Highway, es un imperdible del viaje. Cada curva revela nuevas vistas al océano, montañas y cascadas, con paradas memorables como Shannon Falls, una de las cascadas más altas de Columbia Británica, y las vistas de The Chief, un monolito de granito que domina el paisaje. Al llegar a Whistler Village, el ambiente cambia por completo. Boutiques, galerías y restaurantes rodeados de montañas, crean una atmósfera acogedora que culmina con Vallea Lumina, una experiencia nocturna inmersiva donde luces, sonidos e historias transforman el bosque en un escenario sorprendente. Descansa en Four Seasons Resort Whistler, una excelente opción para disfrutar el ambiente de montaña en pleno corazón de la villa.
Día 5: Whistler
Rodeado de montañas, Whistler motiva a hacer algo que pocas veces nos permitimos: detenernos. Aquí, el bienestar no es una actividad más del itinerario, sino una forma de vivir el destino. Scandinave Spa Whistler, te recibe con albercas de agua caliente y fría, saunas y espacios de relajación al aire libre inmersos en el bosque, ideales para desconectar del ritmo cotidiano. La experiencia continúa alrededor de la mesa. Con cerca de un centenar de restaurantes, Whistler sorprende por su oferta gastronómica, desde la cocina de temporada de Araxi Restaurant + Oyster Bar, reconocida por ingredientes locales y productos del Pacífico, hasta el ambiente relajado de Caramba! Restaurant, famoso por su propuesta mediterránea y pizzas al horno de leña. Y para celebrar con un brindis, la mejor opción es el singular Grey Goose Ice Room de Bearfoot Bistro.
Día 6: Whistler- Vancouver- Calgary
Después de varios días siguiendo la costa del Pacífico, el viaje continúa hacia Alberta. Calgary recibe a los visitantes con una combinación de arquitectura contemporánea, una escena gastronómica reconocida y espacios amplios al aire libre que presumen vistas a las Montañas Rocallosas. La tarde es perfecta para pasear por la ciudad a tu propio ritmo. Camina por Stephen Avenue, entre edificios históricos, boutiques, galerías y restaurantes, o disfruta de la tranquilidad de Prince’ s Island Park junto al Bow River, con una caminata o un picnic. Entrada la noche, es hora de descansar en The Dorian, Autograph Collection o Le Germain Hotel Calgary, ambos a pocos pasos del centro.
Día 7: Calgary
Desde la Calgary Tower, la ciudad revela una perspectiva completamente distinta y permite contemplar la arquitectura contemporánea que convive con amplios espacios verdes. En los días despejados, las Montañas Rocallosas aparecen en el horizonte recordando que la naturaleza siempre está presente, incluso en el corazón de una gran ciudad. Si te atreves, podrás caminar sobre su piso de cristal para contemplar la ciudad desde más de 190 metros de altura. Al descender de la torre, toma un respiro en The Chocolate Lab con creaciones artesanales elaboradas con cacao.