Viajes Íncreibles Agosto 2026 | страница 46

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VIAJES INCREÍBLES
de hospedaje para todos los estilos de viaje. Una alternativa bien ubicada es Rosewood Hotel Georgia, en una zona céntrica y bien conectada, ideal para moverte fácilmente por la ciudad y descansar antes de continuar la aventura por el oeste canadiense.
Día 2: Vancouver- Victoria
Por la mañana, el viaje continúa hacia Victoria, capital de la Columbia Británica. El trayecto a bordo de BC Ferries es parte de la experiencia; navegar entre islas, montañas y paisajes marinos convierte el camino en uno de los momentos más memorables del recorrido. Una vez en la isla, los Jardines Butchart reciben a los visitantes con cerca de un millón de plantas distribuidas entre jardines que cambian de ambiente a cada paso, como el Sunken Garden, Rose Garden, Japanese Garden, Italian Garden y Mediterranean Garden. Con más de 120 años de historia, este sitio demuestra por qué la naturaleza también puede ser una obra de arte. Victoria se disfruta mejor caminando. Pasea por Government Street, que invita a recorrer boutiques, galerías y cafés locales sin prisa, mientras el Inner Harbour regala algunas de las postales más icónicas de la región. Al caer la tarde, el icónico Fairmont Empress, conocido como el“ Castillo de la Costa”, se convierte en el escenario perfecto para terminar el día, ya sea disfrutando de un tradicional afternoon tea o pasando la noche frente al puerto. Otra opción para hospedarte es Oak Bay Beach Hotel, famoso por sus albercas minerales con vistas al océano.
Día 3: Victoria- Vancouver
Comienza la mañana con un desayuno relajado en Victoria. Sally Bun es famoso por sus panes recién horneados rellenos de pollo al curry o salmón, mientras que Dutch Bakery & Diner ofrece repostería tradicional ideal para un último antojo antes de seguir la ruta. Aborda el ferry de vuelta a Vancouver, donde la naturaleza vuelve a ser protagonista. En North Vancouver, el puente colgante Capilano Suspension Bridge, se encuentra suspendido a 70 metros de altura para permitir que los viajeros atraviesen un bosque centenario. Muy cerca, Grouse Mountain, invita a ascender en góndola hasta la cima para contemplar cómo el sol comienza a ocultarse entre el océano, la ciudad y las montañas. Uno de esos momentos que permanecen mucho tiempo después de terminar el viaje.