Verdad y Vida Mayo/Junio 2017 | Seite 30

económicos que, en otros países, fueron suelo fértil para la Reforma. El protestantismo misionero La historia de la misión protestante en el si- glo XIX y XX en España es la de colporto- res de la Biblia, de testimonio en casas y en el espacio público y, a partir de la liber- tad religiosa del 1868, de la fundación de iglesias, denominaciones, la impresión de literatura, iniciativas sociales y educativas, motivado todo por el evangelio de Jesucris- to. Es el tiempo en que se establece el fun- damento de un protestantismo autóctono. También es una historia de desprecio y de incomprensión de parte del país y de ab- negación y perseverancia de los protestan- 4 tes. La historia de una espiritualidad heroica . Pero, ¿esta historia es una Segunda Reforma comparable con la del siglo XVI? 5 . La misión era un avivamiento en todos los lugares donde se convirtieron personas a Cristo. Sin embargo, una vez más no po- demos hablar de una Reforma porque ni los misioneros, ni los protestantes autócto- nos tuvieron la visión de reformar o renovar el cristianismo histórico del país, su teología y su estructura. Este no haber vivido una verdadera Reforma marca una diferencia importante entre España y el centro-norte de Europa. España y sus colonias son, durante tres o cuatro siglos más, el feudo de un catolicis- mo contrarreformista y antimodernista. Más aún, España fue el brazo armado de la contrarreforma, que fracasó en Europa pe- ro que fue exitosa en el país mismo y en las colonias. El protestantismo español del siglo XXI El protestantismo español del siglo XXI es auténticamente protestante en la medida 6 que afirma las tres “solas” de la Reforma. 30 Verdad y Vida Mayo – Junio 2017 Sin embargo, es evangélico por su teolo- gía, sus formas litúrgicas, su estructura de- nominacionalista y también guardando la espiritualidad de los misioneros, mayor- mente anglosajones, en su conciencia mi- sionera y en el recuerdo de los avivamien- tos de los siglos XVIII y XIX. Igual que todo el protestantismo euro- peo, sufre en nuestro tiempo las conse- cuencias de la secularización y la descris- tianización. La misión se ha paralizado. El liberalismo y, por otro lado, el carismatismo radical ponen en peligro la centralidad de la Biblia y la unidad doctrinal. La nueva ética afecta a los matrimonios y las familias. En estas condiciones, es positivo que el pro- testantismo español sepa vivir como mino- ría, lo que para el protestantismo del norte del Europa es una experiencia desconoci- da y desorientadora. Otra perspectiva posi- tiva, es el estímulo que recibe de América Latina. Es casi una ironía histórica que, desde este continente, con su relación compleja con España, vengan inmigrantes, obreros y misioneros para fortalecer el pro- testantismo en España. 1 El Santo Oficio, en todos sus Tribunales en España y América, desde 1523 a 1640 quemó a protestantes (Gabino Fernández Campos). 2 Manuel de León de la Vega, Los protestantes y la es- piritualidad evangélica en el siglo XVI, Tomo I , Pág. 90. 3 Manuel de León aprueba la tesis de Illescas, Ibíd. Págs. 116 y 577. 4 Junto a los Colportores, Evangelistas y Pastores, na- cionales y extranjeros, se habían organizado congrega- ciones evangélicas desde los años 1850 a 1868 en toda la Península Ibérica y en las Islas Baleares (Gabino Fer- nández Campos ). 5 José María Martínez, La España Evangélica, ayer y hoy (Andamio, Clie 1994), Pág 149, usa este nombre en el cap. V de su libro. 6 “Sola Fe, Sola Gracia y Sola Escritura” Artículo publicado en el Dossier de prensa del 500º Aniversario de la Reforma www.500reforma.org www.comuniondelagracia.es