económicos que, en otros países, fueron
suelo fértil para la Reforma.
El protestantismo misionero
La historia de la misión protestante en el si-
glo XIX y XX en España es la de colporto-
res de la Biblia, de testimonio en casas y
en el espacio público y, a partir de la liber-
tad religiosa del 1868, de la fundación de
iglesias, denominaciones, la impresión de
literatura, iniciativas sociales y educativas,
motivado todo por el evangelio de Jesucris-
to. Es el tiempo en que se establece el fun-
damento de un protestantismo autóctono.
También es una historia de desprecio y de
incomprensión de parte del país y de ab-
negación y perseverancia de los protestan-
4
tes. La historia de una espiritualidad heroica .
Pero, ¿esta historia es una Segunda
Reforma comparable con la del siglo XVI?
5
. La misión era un avivamiento en todos
los lugares donde se convirtieron personas
a Cristo. Sin embargo, una vez más no po-
demos hablar de una Reforma porque ni
los misioneros, ni los protestantes autócto-
nos tuvieron la visión de reformar o renovar
el cristianismo histórico del país, su teología
y su estructura.
Este no haber vivido una verdadera
Reforma marca una diferencia importante
entre España y el centro-norte de Europa.
España y sus colonias son, durante tres o
cuatro siglos más, el feudo de un catolicis-
mo contrarreformista y antimodernista. Más
aún, España fue el brazo armado de la
contrarreforma, que fracasó en Europa pe-
ro que fue exitosa en el país mismo y en
las colonias.
El protestantismo español del siglo XXI
El protestantismo español del siglo XXI es
auténticamente protestante en la medida
6
que afirma las tres “solas” de la Reforma.
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Verdad y Vida Mayo – Junio 2017
Sin embargo, es evangélico por su teolo-
gía, sus formas litúrgicas, su estructura de-
nominacionalista y también guardando la
espiritualidad de los misioneros, mayor-
mente anglosajones, en su conciencia mi-
sionera y en el recuerdo de los avivamien-
tos de los siglos XVIII y XIX.
Igual que todo el protestantismo euro-
peo, sufre en nuestro tiempo las conse-
cuencias de la secularización y la descris-
tianización. La misión se ha paralizado. El
liberalismo y, por otro lado, el carismatismo
radical ponen en peligro la centralidad de la
Biblia y la unidad doctrinal. La nueva ética
afecta a los matrimonios y las familias. En
estas condiciones, es positivo que el pro-
testantismo español sepa vivir como mino-
ría, lo que para el protestantismo del norte
del Europa es una experiencia desconoci-
da y desorientadora. Otra perspectiva posi-
tiva, es el estímulo que recibe de América
Latina. Es casi una ironía histórica que,
desde este continente, con su relación
compleja con España, vengan inmigrantes,
obreros y misioneros para fortalecer el pro-
testantismo en España.
1
El Santo Oficio, en todos sus Tribunales en España y
América, desde 1523 a 1640 quemó a protestantes
(Gabino Fernández Campos).
2
Manuel de León de la Vega, Los protestantes y la es-
piritualidad evangélica en el siglo XVI, Tomo I , Pág. 90.
3
Manuel de León aprueba la tesis de Illescas, Ibíd.
Págs. 116 y 577.
4
Junto a los Colportores, Evangelistas y Pastores, na-
cionales y extranjeros, se habían organizado congrega-
ciones evangélicas desde los años 1850 a 1868 en toda
la Península Ibérica y en las Islas Baleares (Gabino Fer-
nández Campos ).
5
José María Martínez, La España Evangélica, ayer y
hoy (Andamio, Clie 1994), Pág 149, usa este nombre
en el cap. V de su libro.
6
“Sola Fe, Sola Gracia y Sola Escritura”
Artículo publicado en el Dossier de prensa del 500º
Aniversario de la Reforma www.500reforma.org
www.comuniondelagracia.es