Desafortunadamente me recibió una no grata sorpresa…
Carlos, mi ex novio, estaba al lado de la puerta preguntándome qué era lo que hacía en su casa. Me quedé sin habla, no sabía qué contestar. Segundos después salió Emilio, y de pronto todo hizo sentido en mi mente. Era por eso que recordaba la dirección y la calle se me hacía conocida, qué tonta fui. ¡Cómo pude enamorarme del hermano mayor de Carlos! ¿Qué me estaba pasando? Esta vez, sentía que no podía dejarlo ir, sabía que sería un poco raro ver a Carlos tan seguido, pero Emilio era un buen hombre.
Empezamos a salir cada vez más y sin darnos cuenta el tiempo juntos pasó muy rápido. Él me hacía muy feliz, en realidad más que Carlos. Me trataba muy bien, así que le pedí a Carlos arreglar las cosas y quedar como amigos. Él aceptó.
Pasó un año y Emilio no salía de mi mente, estaba totalmente enamorada de él, unos meses después tuvimos una pelea y nos separamos por un tiempo, pero el destino decidió cruzar nuevamente nuestros caminos y es por eso que hoy estoy aquí, vestida de novia, caminando hacia el altar para casarme con el hermano de mi primer amor.