Pobreza es ser
adolescente y no acceder
a un sistema de justicia
que promueva un abordaje
socioeducativo e inclusivo
Según las escasas estadísticas disponibles, en Argentina hay 6.276 adolescentes que se
encuentran en dispositivos penales en todo el país, incluyendo medidas alternativas pe-
nales en territorio (79,4%), restricción de libertad (2,8%) y privación de libertad (17.8%).
Buena parte de las y los adolescentes que se encuentran privados de libertad forman par-
te de sectores sociales estigmatizados y vulnerables: el 28% vivió previamente en situa-
ción de calle, el 14% residió en una institución para niñas y niños sin cuidados parentales
Las y los adolescentes dicen:
“Una vez por mes o cada dos meses viene mi mamá, pero no puede venir
porque tiene muchos problemas económicos. No importa lo lejos, importa
el boleto… Tiene a mis hermanitos, les tiene que dar de comer, mantener
la casa ”.
“La escuela la dejé en primer año del secundario, no recuerdo cuándo fue,
pero hace tres años que seguro no voy, desde que estoy en la verdulería.
A mi mamá le costaba mucho conseguir la plata ”.
“Yo cuando estaba en la calle lo único que sabía era sumar. Después la
tabla del “por” no sabía nada, ni multiplicar, no sabía nada de eso. Yo no
iba a la escuela, hacía que iba a la escuela. Me escapaba. Un día iba y otro
día no, y no se daban cuenta…No se daban cuenta ”.
“Las Voces de las y los Adolescentes Privados de Libertad en Argentina”.
CENEP-UNICEF, 2018