Today ' s words
Palabras de Agradecimiento y Despedida a la Fundación Colegio UIS
Hoy es uno de esos días que pensé que tardarían un poco más en llegar. Y, sin embargo, ahora que finalmente ha llegado, no sé muy bien qué decir. Es extraño pensar que, después de tantos años entrando por las mismas puertas, viendo los mismos rostros, compartiendo los mismos salones y viviendo tantas experiencias, muchas de las cosas que hicieron parte de nuestra cotidianidad ya no volverán a ser iguales. Cuando llegamos a este colegio, algunos hace más años que otros, éramos personas muy distintas de las que somos hoy. Con el tiempo fuimos creciendo, cambiando y, sobre todo, viviendo. Aquí no nos limitamos a aprender matemáticas, ciencias, inglés o español. También aprendimos a convivir, a perdonar, a equivocarnos y, especialmente, a levantarnos cuando las cosas no salían como esperábamos.
Si algo me llevo de mi colegio, entre tantas experiencias, son las risas compartidas en los salones; las conversaciones con mis maestros que, en su momento, parecían una más del montón, pero que terminaron convirtiéndose en recuerdos especiales; y aquellos regaños que entonces me parecían inoportunos, pero que, con el tiempo, comprendí que buscaban ayudarme a crecer y a convertirme en una persona íntegra, capaz de aportar a la sociedad.
También me llevo a mis amigos, con quienes espero conservar esta amistad a pesar de los años y de las distancias. Sé que cada uno tomará su propio camino y que vendrán cambios importantes en nuestras vidas. Tal vez ya no compartamos los mismos espacios ni nos veamos todos los días, pero siempre recordaré con cariño todo lo que vivimos juntos.
Me cuesta decir adiós porque siento que no estoy despidiendo solamente un colegio. Estoy despidiendo una versión de mí mismo que creció aquí, que aprendió, que se equivocó, que descubrió nuevas cosas y que, sin darse cuenta, fue construyendo una parte de la persona que es hoy.
Por eso, no quiero terminar estas palabras diciendo « adiós ». Prefiero decir gracias: gracias por cada enseñanza, por cada experiencia, por las personas que hicieron parte de esta etapa y por todos esos momentos que, aunque en su momento parecían cotidianos, hoy descubro que fueron extraordinarios. Y ojalá que, dentro de muchos años, cuando nuestros caminos vuelvan a cruzarse, podamos mirarnos, sonreír y recordar con orgullo y nostalgia esta etapa de nuestras vidas. Que podamos decir, sin importar dónde estemos ni qué hayamos logrado:
“ Qué bonito fue haber pertenecido a Fundación Colegio UIS”
Por: Santiago Falla Peña. 11-A
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