Al volver, no hubo rastro de ninguna persona, pues el club parecía haber sido abandonado. Instantes después oímos un ruido en la cocina, con cuidado nos acercamos y encontramos a Juana escondida en uno de los armarios. Enseguida la acorralamos y le dijimos que sabíamos que ella era la asesina. Sin embargo, entre llantos nos dijo que ella era inocente, y a la vez nos contó que la sombra había regresado y que se había llevado a todos los demás. Con dudas sobre su versión decidimos llevárnosla de vuelta a la cabaña.
Salimos de inmediato y al llegar ya no estaba oscuro. Logramos observar una puerta abierta al fondo de la habitación, con todo el equipo entramos y allí estaban todos nuestros compañeros amarrados con candados a unas sillas eléctricas con un reloj gigante por detrás que marcaba la cuenta regresiva de un minuto para empezar la masacre. Dentro de los capturados pudimos visualizar a Juana ¿Cómo es posible que esté capturada? Pregunté atónita.
De repente, una risa malévola se escuchó detrás de nosotros. La “Juana” que nos había acompañado estaba actuando raro, pues al parecer este era solo un disfraz que escondía un terrorífico y gran hombre lleno de cicatrices. Él era el culpable, él… ERA LA SOMBRA.
No demoró en lanzar su primer ataque y con sus grandes manos nos intentó golpear. Lo logramos esquivar y gritamos: “Pipe y los demás ayuden a nuestros compañeros. Mafe y yo nos encargaremos de la bestia”.
No lo dudamos con Mafe y empujamos al malhechor a la habitación principal. Empezó la batalla. Mi compañera y yo estábamos desarmadas, tuvimos que arreglárnoslas con una cuerda y un palo que encontramos en el lugar. Agarramos la soga y con ella intentamos hacer caer al hombre. Mientras tanto, Pipe y los demás estaban intentando rescatar a nuestros compañeros que se encontraban atados a las sillas, pero todos sus esfuerzos eran inútiles porque estaban asegurados con candados. En la agitación que provocaba el momento, Pipe sin querer resbaló y cayó en un cuarto donde estaba ubicada la palanca que apagaría las sillas eléctricas. Lamentablemente esta se hallaba atascada y solo faltaban diez segundos para que se activaran las descargas sobre nuestros amigos. Pipe intentó diferentes estrategias con el interruptor, pero no podía bajarlo, entonces respiró profundo y a tres segundos de que iniciaran las descargas este cedió inexplicablemente. Todos en la habitación tomaron suspiraron aliviados al ver las máquinas sin energía. Mientras tanto, los demás buscaban las llaves para desatar a nuestros compañeros.
Mafe y yo hicimos caer al malhechor, pero este logró levantarse y lanzó un puñetazo que me hubiera noqueado de no haber sido por la rapidez con que enredé sus piernas con la cuerda mientras Mafe se le iba por detrás y le pegaba con el palo fuertemente de modo que la bestia se desmayara. Lastimosamente, solo logramos aturdirlo.
Los demás encontraron las llaves y una vez liberaron a los compañeros se percataron de que Mafe y yo seguíamos luchando codo a codo con el malhechor, sin dudarlo nuestros compañeros se unieron a la batalla y juntos logramos vencer al asesino.
En ese momento, llegaron nuestros padres con la policía porque debido al bajón de luz no pudimos volver a tener señal. Inmediatamente, cuando estos reconocieron al hombre nos informaron que la bestia era un asesino en serie buscado desde hacía algunos años y que sus víctimas predilectas eran los niños. Se podría decir que este fue nuestro primer, pero no último caso junto con mi compañera Mafe.
VOLANDO CON LA IMAGINACION