EL DOMINIO DE LAS PASIONES EN ROMEO Y JULIETA DE WILLIAM SHAKESPEARE
(Reseña crítica)
Romeo y Julieta, obra de William Shakespeare (ambientada en la época renacentista inglesa, durante el Gobierno de la reina Isabel I), relata la historia de dos familias, la Montesco y la Capuleto, que tienen un conflicto ya antiguo, y en medio de esta discordia florece el amor entre Romeo y Julieta, separados por el odio de las familias, pero unidos por la fuerza de ese amor recíproco. Sin embargo, los obstáculos los avasallan y pronto descubrirán otra forma de perpetuar el amor en otra vida, si en esta no se puede.
A lo largo de la tragedia, los protagonistas se ven envueltos en conflictos, en los cuales toma n fuerza las pasiones, antes que, el raciocinio, siendo así, una muestra del desborde de las emociones del ser humano, que se ante ponen a la cordura y al encomio de la inteligencia de los hombres.
Una de las escenas en las que se puede ver cómo los personajes se han dejado llevar por sus pasiones, y que representa el odio y el desprecio, se evidencia en el testimonio del príncipe de Verona:
“PRÍNCIPE: - ¡Rebeldes, enemigos de la paz, derramadores de sangre humana! ¿No queréis oír? Humanas fieras que pagáis en la fuente sangrienta de vuestras venas el ardor de vuestras iras, arrojad en seguida a tierra las armas fratricidas, y escuchad mi sentencia.
En esencia de los puntos ya expuestos, es clara la predominancia del egoísmo en las personas en un panorama actual, como sucede en Bucaramanga; la humanidad, cegada por su constante deseo de adquirir ganancias cueste lo que cueste, genera un enorme desperdicio y destruye la naturaleza que le rodea a pasos agigantados, queriendo encontrar una manera de subsistir bajo sus propios términos y a costa de todo lo demás. El humano se tiene que encontrar directamente con el problema en gran magnitud para que así se percate de los alcances que tuvieron las malas decisiones del pasado, pasando factura por los daños ya hechos.