UN CAPITAN DE 15 AÑOS Un capitán de15 años | Page 76

Un Capitán de Quince Años www.infotematica.com.ar XX CAPTURADOS . Aquel refugio resultó providencial para Dick Sand y sus compañeros que, de otro modo, se hubiesen visto perdidos entre aquella horrenda tormenta de violencia descomunal en las latitudes templadas. La lluvia caía en una masa compacta, formando una capa de agua como una catarata. Aquella tempestad hubiera arrastrado a los náufragos, de no haberse encontrado protegidos por aquel refugio construido por las sabias hormigas, capaz de resistir los más fuertes embates. Son unas construcciones que asombran al que las ve por vez primera, y por eso no es de extrañar que el primo Benedicto explicase a sus compañeros el formidable trabajo de aquellos insectos, que tanto les había favorecido en aquellos momentos. Era la primera noche después de diez días que no dormían al aire libre. Por eso los expedicionarios se acomodaron de la mejor manera posible, utilizando el hormiguero que, como todos ellos, ofrecía en el interior una especie de pisos superpuestos en forma de cajón, de tal consistencia que mientras unos se agazaparon en la parte inferior, otros de los expedicionarios pudieron acomodarse en las partes más altas. Dick, Tom y Hércules fueron los que ocuparon la parte inferior del cono. Cenaron, y ya se disponían a entregarse al descanso, cuando Dick Sand se dio cuenta de que el suelo empezaba a empaparse. -Tendremos que levantar el piso extrayendo la arcilla necesaria -dijo Dick Sand-, pero cuidando de no obstruir el agujero por donde penetra el aire, si es que no queremos morir asfixiados. Pusieron manos a la obra inmediatamente, con el fin de hacer un suelo más alto y resistente. Hércules demolió con su hacha el primer piso de alvéolos, que era de arcilla blanda, y levantó en más de un pie el terreno pantanoso sobre el que descansaba el hormiguero, asegurándose de que el aire podía entrar por el agujero en el interior del cono. El primo Benedicto, a la luz de la linterna que habían instalado, inspeccionaba detenidamente todos los rincones. -Este hormiguero -dijo- no hace mucho que ha sido abandonado y me gustaría saber la causa. No cabe duda de que esta misma mañana las termitas lo habitaban aún, puesto que aquí se ven jugos líquidos. Y ahora... El sabio hizo una pausa y prosiguió: 76