UN CAPITAN DE 15 AÑOS Un capitán de15 años | Page 4
Un Capitán de Quince Años
www.infotematica.com.ar
Su presencia allí era debida a que Weldon se trasladaba con mucha frecuencia a
Nueva Zelanda para atender operaciones de comercio, y en aquella ocasión había
conducido allí a los tres para hacerles regresar a San Francisco, pero el pequeño
Jack cayó enfermo, y su padre, reclamado por sus negocios, tuvo que partir de
Auckland.
En aquella época para volver a San Francisco era necesario ir a Australia para
tomar un vapor que hacía el trayecto de Melbourne al istmo de Panamá, donde
tendría que esperar la salida del steamer americano que rendía viaje a California,
lo que daba lugar a retrasos y transbordos engorrosos. Por ello la señora Weldon
no dudó, solicitando del capitán Hull un pasaje en la Pilgrim para ella, su hijo, el
primo Benedicto y Nan, una vieja negra a su servicio.
Aunque era necesario recorrer tres mil leguas marinas en un barco de vela, el
capitán Hull aceptó de buen grado, ya que su barco estaba muy limpio y la
estación era muy apacible.
El comandante de la Pilgrim puso a disposición de la pasajera su propio camarote
con el fin de que en los casi dos meses que podía durar la travesía, la señora
estuviese debidamente instalada.
Ordenó asimismo varias modificaciones en los otros camarotes para que los
eventuales pasajeros se encontrasen lo más cómodos posible.
El único inconveniente consistía en que la Pilgrim tenía que hacer escala en
Valparaíso para descargar. Por otra parte, la señora Weldon, de treinta años de
edad, acostumbrada a los largos viajes, era una mujer valerosa que no temía al
mar. Sabía que el capitán Hull era un excelente marino y que la Pilgrim era un
barco sólido, de buena marcha.
El primo Benedicto, que acompañaba a la esposa del armador, era un hombre de
unos cincuenta años de edad, muy alto, delgado, de rostro huesudo y cráneo
enorme, y de abundante cabellera. Tenía el aspecto de esos sabios con gafas de
montura de oro, buenos e inofensivos, destinados durante toda su vida a ser niños
grandes. Era incapaz por sí solo de resolver cualquier asunto, ni siquiera en las
circunstancias más extraordinarias. Se acomodaba a todo e incluso se olvidaba de
beber y de comer si no se le hacía memoria de ello.
Era muy trabajador y su única pasión la constituía la Historia Natural, aunque sólo
se interesaba por el estudio de los insectos, o sea "todos los animales articulados
cuyo cuerpo está compuesto de anillos, que forman tres segmentos distintos y que
tienen tres pares de patas, por lo que reciben el nombre de hexápodos".
Esta era la ocupación del primo Benedicto, a la que dedicaba sin excepción todas
4