UN CAPITAN DE 15 AÑOS Un capitán de15 años | Página 39
Un Capitán de Quince Años
www.infotematica.com.ar
XI
¡TIERRA!
Aquella misma noche el efecto del viento cedió algo, comparado con la fuerza
anterior. Por eso, a la mañana siguiente, los pasajeros, que en los últimos días
habían permanecido en sus camarotes, comenzaron a reaparecer sobre cubierta,
ya que no corrían el peligro de ser arrastrados por un embate del mar.
El día 20, el viento disminuyó de tal forma que pudo restablecerse la mesana y el
juanete y, en consecuencia, aumentó la velocidad del barco, como era el deseo
del grumete.
-¡Adelante, amigos míos! -ordenaba el grumete a sus servidores, que se
aprestaban al trabajo.
-Ya era hora de que pudiésemos hacer algo -gritó Hércules, moviendo ligeramente
su enorme estructura-; ya empezaba a enmohecerme.
- ¿Por qué no soplas con tu enorme boca? -dijo el pequeño Jack dirigiéndose al
gigante-. De seguro que tienes tanta fuerza como el viento.
-Buena idea, querido Jack -terció Dick, sonriendo-; si el viento no nos ayuda,
mandaremos a Hércules a que sople sobre las velas. Pero ahora, todos a sus
puestos -continuó-. El viento arrebató la gavia y lo primero que hemos de hacer es
envergar una de recambio.
-Estamos dispuestos -dijo Acteón.
El trabajo presentaba algunas dificultades, pero los negros, guiados por el
grumete, empezaron al punto la tarea de izar la vela que estaba plegada, para
fijarla en la verga.
Las órdenes dadas por Dick eran tan exactas y precisas que, al cabo de una hora,
la vela estaba envergada, la verga izada y la gavia establecida convenientemente
con dos rizos.
También la mesana y el segundo foque fueron instalados sin demasiado trabajo,
haciendo posible que aquel mismo día, a las diez de la mañana, el barco
continuase la travesía bajo las más lisonjeras esperanzas.
El júbilo de Dick era enorme. Ya no estaba a merced de las olas. Ahora podría
orientarse mejor. Estaba seguro de sí mismo...
Si bien las nubes continuaban, corriendo con la misma velocidad, al día siguiente
dejaban grandes claros por donde los rayos del sol inundaban la superficie de las
aguas.
¡Cuan reconfortante es la luz del Sol después de una tormenta!
39