UN CAPITAN DE 15 AÑOS Un capitán de15 años | Page 101
Un Capitán de Quince Años
www.infotematica.com.ar
La madre de Jack no podía poner en duda las palabras de Negoro, aquel hombre
capaz de realizar todas las bajezas.
-Su marido no vacilará en acudir aquí para recoger a su familia. Yo mismo iré a
San Francisco en su busca.
- ¡Canalla! -murmuró entre dientes la señora Weldon. Después, con frialdad,
añadió-: Pero cuando sepa que estoy prisionera, mi marido no le creerá sin
pruebas y no se fiará de un hombre como usted.
Negoro estalló en una carcajada brutal.
-Si llevo una carta escrita por usted, en la que le describa su situación y diga que
yo soy un fiel servidor que ha podido escapar de los salvajes, el señor Weldon
vendrá.
- ¡Jamás escribiré tal carta! ¡Me niego! -afirmó con energía ella.
-Usted escribirá esa carta -insistió Negoro con firmeza-. Recuerde que no está
sola aquí. ¡Tenga cuidado! También su hijo está en mi poder y puedo obligarla...
Volveré dentro de ocho días para que me entregue esa carta dirigida a su marido.
Y tras estas palabras, Negoro se retiró, dando a entender que nada le detendría
para obligarla a que le obedeciese.
Al quedarse sola, la madre de Jack sólo pensó que el portugués no dejaría
transcurrir aquellos días sin que volviese para pedirle una contestación definitiva.
La firmeza de Negoro podía llevarle a las peores atrocidades para realizar aquel
negocio. El valor comercial que atribuía a su prisionera tal vez era la única cosa
que amparaba en cierto modo a la dama y la apartaba del peligro. Acaso existiese
un término medio para regresar al lado de su marido sin que éste se viese
obligado a acudir a Kazonndé. Sabía muy bien que su esposo al recibir carta suya,
se pondría en camino