quién sabe si, aprovechando el pánico,
algún curioso no intentaría…
Por otro camino llegaban más
refuerzos en forma de gendarmes en
bici, seguidos de unos carros
arrastrados por caballos y abarrotados
de soldados, venidos nadie sabía de
dónde. Tal vez el fuego se había
producido hacía tiempo y lo habían visto
de lejos. Cuando llegaron los
campesinos, se toparon con una barrera
protectora bien situada, que les impedía
el acceso directo al bosque de Epnoi.
Mientras, el fuego se propagaba.
Cuando se extendió a la pradera, los
hombres se acercaban lo más posible y