Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Seite 472
demasiado lo cabeza.
Ante sus ojos, la solitaria silueta se dividió en dos, y vio que una segunda persona
había permanecido oculta detrás de la primera. Las dos figuras se miraron, y Will
distinguió dos perfiles idénticos, como una cara frente a un espejo.
—¡No! —gritó con voz ahogada, sin podérselo creer. Retrocedió un poco, pero
volvió a asomarse.
—Es una noticia bomba, ¿no, hermanito? —gritó la Rebecca de la izquierda.
—Todo el tiempo hemos sido dos, totalmente intercambiables —dijo la Rebecca
de la derecha, riéndose como una joven bruja.
Los ojos no le engañaban: eran dos… ¡Dos Rebeccas, una al lado de la otra!
¿Cómo podía ser?
Tras la sorpresa inicial, pensó que tenía que tratarse de un truco, una ilusión del
tipo que fuera, o tal vez una segunda persona con una máscara puesta. Pero después
comprendió que no podía haber error, porque al ver moverse a las gemelas y oír sus
voces, vio que eran absolutamente idénticas.
Siguieron hablando en sucesión tan rápida que Will no sabía cuál de las dos
hablaba en cada momento.
—Tu peor pesadilla: en vez de una fastidiosa hermanita, tienes dos. ¿Qué te
parece?
—Si no, ¿cómo íbamos a trabajar cuando una de nosotras tenía que estar en la
Superficie todo el tiempo? —Nos turnábamos para cuidarte.
—Una cada vez, haciendo turnos durante todos estos años.
—Las dos te conocemos tan bien…
—Las dos te hemos preparado esa asquerosa comida…
—Las dos te hemos recogido la ropa sucia…
—Las dos te hemos lavado tus apestosos calzoncillos…
—¡Pero qué guarro! —dijo con sorna una de ellas.
—Y las dos te escuchábamos lloriquear en sueños, lla