Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 435
llama Dominion… y causará una terrible plaga.
—Entonces, eso es lo que vimos en el Bunker —susurró Cal, mirando a Elliott.
—Will… Will —dijo Sarah, mirándolo presa de profunda desesperación—.
Rebecca lleva el virus con ella… y quiere eliminarte. Los Limitadores… —Sarah puso
todo su cuerpo en tensión, y luego volvió a relajarlo—. No pararán hasta matarte.
—Pero ¿por qué a mí? —A Will la cabeza le daba vueltas. Allí tenía la
confirmación de lo que se temía: los styx iban tras él.
Sarah no respondió pero, haciendo un enorme esfuerzo, miró a Elliott, que estaba
terminando de ponerle una venda en la sien.
—Van detrás de todos vosotros. Tenéis que escapar de aquí. ¿Hay otros a los que
podáis pedir ayuda?
—No, sólo estamos nosotros —le respondió Elliott—. A la mayor parte de los
renegados los han atrapado.
Sarah se quedó callada, intentando recuperar el ritmo normal de respiración.
—Entonces, Will, Cal y tú tenéis que bajar más hondo… ir a algún lugar en que no
puedan alcanzaros.
—Eso es lo que estamos haciendo —confirmó Elliott—. Nos dirigimos a los
Terrenos Baldíos.
—Bien —dijo Sarah con voz ronca—. Y después debéis ir a la Superficie y
avisarles de lo que se les avecina.
—¿Qué…? —empezó Will.
—¡Ah, me duele! —gimió Sarah, y su cara se quedó relajada como si hubiera
perdido el conocimiento. Sólo la esporádica agitación de los párpados indicaba que no
se había desvanecido.
—Mamá… —dijo Will dudando. Dirigirse de ese modo a una persona
completamente extraña le hacía sentirse muy raro. Había mil cosas que quería
preguntarle, pero sabía que no eran el momento ni el lugar adecuados—. Mamá, tienes
que venir con nosotros…
—Te podemos llevar —añadió Cal.
La respuesta de Sarah fue tajante:
—No, yo no haría más que impediros avanzar, y si os dais prisa tenéis una
posibilidad.
—Tiene razón —dijo Elliott cogiendo el rifle de Sarah y su cinturón de campaña y
pasándoselos a Chester—. Ahora tenemos que irnos.