Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 348

amplificadora de la mira. Clavando los codos en la tierra y afirmando los brazos para que el rifle no se moviera, inspiró y espiró varias veces en rápida sucesión, y finalmente contuvo el aire de la última inspiración. Will la observó callado, incapaz de creerse lo que estaba a punto de hacer. —¿Elliott? —preguntó con voz temblorosa—. ¿No irás a…? —No puedo disparar… Las nubes me lo impiden, no me dejan ver… —dijo ella, exhalando el aire contenido en sus pulmones. Pasaron segundos tan largos como años. —¡Ah, Drake! —dijo ella en voz tan baja que resultaba casi inaudible. Volvió a tomar aire y apuntó. Disparó. El ruido del disparo hizo saltar a Will. La detonación reverberó en toda la llanura y volvió a él, una y otra vez, bajando de intensidad hasta que volvió a oírse sólo el lamento del aire. Will no conseguía creer lo que Elliott acababa de hacer. Atisbo en la borrosa distancia, y después la miró a ella. Elliott temblaba pavorosamente. —No sé si he acertado… estas malditas nubes… yo… Accionó el cerrojo del rifle para preparar otro disparo, y después, de pronto, le pasó el arma a Will. —Mira. El se echó atrás. —Cógelo —ordenó ella. A regañadientes, Will hizo lo que Elliott le pedía, sin querer ver lo que había allí abajo, pero sabiendo que no podía negarse. Levantó el rifle tal como le había visto hacer a ella y, apartándose la lente del ojo, lo acercó a la mira. Estaba fría y, lo más llamativo, húmeda, pero no pensó en eso en aquel momento. Orientó el rifle hacia el grupo que estaba en la base del cráter. La mira