Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 339
base en cuestión de minutos, aunque sabía perfectamente que habían tardado mucho
más. Era como si no le hubiera costado ningún esfuerzo, como si estuviera fuera de su
propio cuerpo, como un espectador que contemplara a otro sudar y jadear por el
tremendo trabajo de avanzar a aquella velocidad.
Elliott subió por la soga y él la siguió. En cuanto estuvieron dentro de la base, ella
fue, como un torbellino, eligiendo las cosas que se iban a llevar. Con una prisa loca,
iba de una zona a otra como si estuviera perfectamente preparada para aquella
eventualidad y supiera con toda exactitud lo que tenía que hacer.
En la estancia principal, que Will sólo había visto antes una vez, fue tirando de
cosas colgadas en los ganchos de las paredes y recogiendo otras guardadas en las
baldas de viejos armarios de metal. En menos que canta un gallo, el suelo era un
revoltijo de cosas desechadas, a las que daba un puntapié cuando se las encontraba en
el camino. Fue dejando lo que iban a llevarse junto a la puerta. Motu proprio, Will
empezó a meter las cosas en un par de grandes mochilas y en dos grandes bolsas con
cierre de cordón.
De pronto Elliott se quedó en silencio. Desde su posición, de rodillas junto a la
puerta, Will levantó la vista. Ella quedaba fuera de la vista tras una de las literas,
donde había estado sacando cosas del armario de Drake. Él se puso en pie mientras
ella aparecía tras la esquina de la litera. Parecía preocupada por algo que tenía en las
manos, y lo llevaba de tal manera que Will notó su actitud reverenciosa ante el objeto.
—El artilugio de repuesto de Drake —anunció mientras, deteniéndose ante el
chico, tendía las manos como esperando que él lo cogiera.
Will observó el gorro de cuero con el monóculo blanco, y los cables de los que
pendía una cajita plana y rectangular que, sin otra fijación, se balanceaba suavemente
en el aire.
—¿Eh? —preguntó frunciendo el ceño.
Ella no respondió, pero se lo acercó aún un poco más.
—¿Para mí? —preguntó al cogerlo—. ¿De verdad?
Asintió.
—¿De dónde sacó Drake estas cosas? —preguntó examinando el artilugio.
—Las hizo él. A eso se dedicaba en la Colonia… y por eso lo cogieron los
científicos.
—¿Qué quieres decir con eso de que lo cogieron?
—Era un Ser de la Superficie, igual que tú.