Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 304
extensa. Recorrerla llevaría semanas, si no meses, y estaba completamente fuera de
cuestión mientras persistiera la constante amenaza de los Limitadores.
La sensación de impotencia le hizo apretar los puños.
No, por aquel camino no iba a ninguna parte. Tenía que seguir pensando.
«Vamos —se apremiaba a sí mismo—, ¿qué habrá hecho después?»
Tal vez…
Tal vez, y Drake deseaba que eso fuera lo que había pasado, Will no hubiera
entrado por el primer túnel sino que podía haber seguido por la Llanura, pegado a la
pared del perímetro que en aquel lugar trazaba un recoveco que le habría permitido
una cierta protección frente a los disparos.
Eso podía ser demasiado optimista, pero mientras se llevaba a Elliott y a Cal con él
hacia el interior de la Llanura, Drake apostaba a que aquélla era la opción que más
probablemente habría elegido Will. Contaba con que el chico hubiera decidido
encaminarse hacia donde los había visto por última vez, y después simplemente habría
seguido bajo la persecución de los Limitadores. Si había hecho eso, y si los styx no lo
habían alcanzado, había una pequeña posibilidad de que estuviera todavía vivo. Eran
demasiados condicionales, desde luego, y Drake era consciente de que se aferraba
desesperadamente a una pequeña esperanza.
Le pasó por la cabeza otra posibilidad: que los Limitadores hubieran atrapado ya al
muchacho y en aquel mismo instante lo estuvieran torturando para extraerle toda la
información posible. Podían de ese modo averiguar dónde más o menos se hallaba la
base; pero de todas maneras ya era tiempo de dejarla. Le afligía la idea de que a Will le
hubiera tocado en suerte aquel destino, pues en ese caso los Limitadores harían lo de
costumbre: utilizarían sus terribles métodos para conseguir sacarle toda la información
que quisieran. Hasta el más fuerte de los hombres terminaba cediendo, antes o
después. Era un destino mucho peor que la muerte.
Detrás de Drake, Cal tropezó y un montón de piedras salieron rodando. Eso hizo
demasiado ruido, que reverberó en el espacio. Drake estaba a punto de dirigirle una
reprimenda cuando volvió a arrancar la cadena de sus pensamientos, algo que casi le
hace perder el paso.
«Tres nuevos en el equipo, tres nuevas responsabilidades…, ¡las tres al mismo
tiempo!» Con los Limitadores apareciéndose por sorpresa por todas partes como
muñecos malvados que salen de su caja accionados por un resorte, ¿en qué demonios
había estado pensando?