Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 244
—¿Tienes problemas para dormir? —preguntó—. Eh… sí.
Ella se dio cuenta en ese momento de la herida que tenía Will en el hombro.
—Impresionante —comentó.
Sintiéndose aún más incómodo bajo aquel escrutinio, se pasó la mano por la
herida que le había hecho el perro de los styx. El calor de las Profundidades hacía que
le picara muchísimo, y Will no podía dejar de rascarse.
—Un perro de presa —dijo el chico finalmente.
—Parece que estaba hambriento —observó ella.
Sin saber qué decir, Will apartó la mano para mirar el trozo de piel roja que había
sustituido a la anterior, y asintió con la cabeza.
—¿Quieres venir de patrulla conmigo? —preguntó ella con indiferencia.
Era lo último en que pensaba Will a aquellas horas de la noche; pero estaba
intrigado porque sabía muy poco de ella, y al mismo tiempo casi le asustaba el
ofrecimiento. Drake hablaba siempre con mucho respeto de su destreza, diciendo que
se «manejaba en el terreno», como él decía, de una manera que a Will y Chester les
costaría Dios y ayuda igualar.
—Sí… está bien —dijo—. ¿Qué tengo que coger?
—No gran cosa… Yo voy con poco —dijo ella—. ¡Pero date prisa! —le apremió
al ver que Will no se movía del sitio.
Volvió a la habitación, donde Cal apenas pareció darse cuenta de su presencia
mientras proseguía con sus ejercicios, y se vistió con una prisa loca. Un minuto
después se reunió con Elliott en el pasillo. Ella le ofreció una de las cartucheras llenas
de cilindros que Drake llevaba siempre puestas.
—¿Estás segura? —preguntó Will, dudando si cogerla porque recordaba que
Drake no se lo había permitido en la plaza de los Palos de la Cruz.
—Drake piensa que te vas a quedar, así que antes o después tendrás que aprender
a usarlos —dijo ella—. Y nunca se sabe, podríamos toparnos ahora mismo con unos
Limitadores.
—Si quieres que te diga la verdad, ni siquiera sé qué son estas cosas —admitió
Will, fijándose la cartuchera al cinturón y después atándose el cordón al muslo.
—Los llamamos cócteles. Son algo un poco más primitivo que esto —dijo
levantando el largo rifle—. Y deberías probar esto otro. —Le entregó algo.
Era un aparato consistente en dos tubos, uno más grande y otro más pequeño, uno
al lado del otro. Parecían fundidos entre sí, de tal manera que la juntura entre ambos