Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 236

—No puedo —replicó Drake tajantemente. La euforia de Will se transformó en exasperación. —¿Qué quiere decir? ¿Cómo que no puede? ¡Tiene que hacerlo! —le imploró Will, y de pronto la sensación de impotencia lo dominó y se puso en pie—. ¡Es mi padre! ¡Tiene que mostrarme dónde está! —Siéntate —ordenó Drake con toda rotundidad. El muchacho no se movió. —He dicho que te sientes… y tranquilízate para que pueda terminar de decir lo que estaba diciendo. Muy despacio, Will volvió a sentarse en el baúl, jadeando causa de la emoción. —Ya te dije que no quería infundirte esperanzas. El trampero no me dio detalles sobre dónde estaba ese hombre, y las Profundidades son muy grandes. Además, ante la actividad que están desplegando los Cuellos Blancos, los coprolitas están abandonando sus asentamientos. Así que es probable que él haya levantado el vuelo y se haya marchado con ellos también. Will se quedó callado por un instante. —Pero si se trata de mi padre, ¿quiere decir que está bien? —preguntó al final, buscando confirmación en los ojos de Drake—. ¿Cree que se encontrará bien? El hombre se frotó la barbilla, pensativo. —Mientras no se tropiece con un pelotón de ejecución de los styx… —¡Ah, gracias a Dios! —dijo Will, cerrando por un momento los ojos. Aunque Drake no pudiera indicarle dónde se encontraba su padre, la información de que se encontraba vivo le reconfortó tanto que recobró energías. Se lanzó a contar su propia historia: cómo, tras la desaparición de su padre, él había recabado la ayuda de Chester; cómo habían llegado a la Colonia; cómo los habían capturado y los terribles interrogatorios a que los habían sometido los styx. Después narró su primer encuentro con su hermano y con su padre auténticos, y la revelación de que había sido adoptado y que sus padres adoptivos nunca le habían hablado de ello. Cuando mencionó a su madre real, y que era la única persona que había logrado escapar de las garras de la Colonia y se encontraba viva, Drake le interrumpió de golpe: —¿Su nombre? ¿Cómo se llama? —Eh… Jerome. Sarah Jerome. Drake aspiró con fuerza y, durante el instante de silencio que siguió, Will percibió