Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 212

supermercado de la Superficie, y los guardaban para una ocasión especial. —¿Qué es esto? —preguntó Drake señalando un par de piedras del tamaño de canicas grandes que mecía en la palma de la mano. Las agitó como si fueran dados, y después cerró la mano, refregándolas una contra la otra. —Yo no haría eso si fuera usted —le dijo Will. —¿Por qué no? —Porque es malo para la vista —contestó el chico, mientras las comisuras de sus labios se curvaban en una vengativa sonrisa al ver que el hombre seguía apretando las piedras una contra la otra. Se trataba de las piedras nodulares que quedaban de las que le había dado Tam, y evidentemente Drake las había cogido de su mochila. Si se rompían, se volvían incandescentes y producían una cegadora luz blanca—. Le estallarán en la cara —le advirtió. Drake lo miró sin saber si el chico hablaba en serio. Sin embargo, dando un nuevo mordisco a la barra de Caramac, mantuvo quietas las piedras mientras seguía examinándolas. Will se moría de rabia. —Está bueno, ¿eh? —comentó. —Sí —respondió Drake con rotundidad, metiéndose en la boca el último trozo de la barra—. Considéralo una pequeña recompensa por salvaros. —Y eso le da derecho a comerse nuestras cosas, ¿verdad? —Will se acababa de poner en pie, con los brazos tensos y apretados a cada lado del cuerpo y la cara rígida de rabia—. Además, no necesitábamos que nadie nos salvara. —¿Ah, no? —respondió Drake en un tono frívolo, y con la boca todavía llena—. Pero miraros, si sois un verdadero desastre. —Nos iba bastante bien antes de que llegaran ustedes —replicó Will. —¿De verdad? Entonces, contadme, ¿qué le ocurrió a ese Cal que mencionasteis? No lo veo por ningún lado. —Drake rebuscó con la mirada por los rincones de la estancia, y después levantó las cejas socarronamente—. Me pregunto dónde lo habéis escondido. —Mi hermano… ha… ha… —empezó a decir Will en tono agresivo, pero de pronto le abandonaron todas las fuerzas y la rabia, y se dejó caer sobre la cama. —Ha muerto —explicó Chester. —¿Cómo? —preguntó Drake tragando el último bocado de chocolate. —Entramos en una cueva… y… —a Will le falló la voz—. ¿Qué tipo de cueva?