Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 162

17 —Comida… No me cabe la menor duda… es comida —dijo Cal echando para atrás la cabeza y abriendo bien las aletas de la nariz para aspirar profundamente. —¿Comida? —reaccionó Chester de inmediato. —Bah, yo no huelo nada. —Will miraba hacia abajo, caminando despacio con los otros dos. Ninguno de ellos sabía muy bien adonde iban ni por qué; lo único que sabían era que llevaban ya varios kilómetros siguiendo el canal y todavía no habían encontrado nada que se pareciera a un camino. —Tenemos agua gracias a que yo la encontré en la mansión, ¿no? Ahora voy a encontrar víveres —declaró Cal con su petulancia habitual. —Todavía nos queda —respondió Will—. ¿No sería mejor que nos dirigiéramos hacia la luz que tenemos enfrente, o bien que buscáramos un camino o algo parecido, en vez de dirigirnos hacia donde podría haber colonos? Creo que deberíamos bajar al siguiente nivel, donde es fácil que haya llegado ya mi padre. —¡Exacto! —le apoyó Chester—. Y con más motivo si este condenado lugar va a terminar haciendo que brillemos en la oscuridad. —Bueno —comentó Will—, eso podría tener su utilidad. —Una idea luminosa — le dijo Chester a su amigo, sonriendo. —Lo siento, no estoy de acuerdo —dijo Cal interrumpiendo sus bromas—. Si se trata de una especie de almacenamiento de comida, podríamos encontrarnos cerca de una ciudad coprolita. —Vale, ¿y…? —cuestionó Will. —Bueno, el que tú llamas padre… seguro que también anda buscando comida — razonó Cal—. Es cierto —dijo Will. Anduvieron un poco más, levantando polvo con los pies hasta que Cal anunció con voz cantarina: —Es cada vez más fuerte. —Me parece que vas a tener razón. Algo hay —dijo Will al tiempo que los tres se detenían, olfateando.