Tuneles Roderick Gordon 2 Profundidades | Page 150

16 Sarah apartó un poco la cortina de cuero para mirar por la ventanilla del coche de caballos. El carruaje atravesó una larga sucesión de túneles oscuros hasta que finalmente dobló un recodo y ella pudo ver ante sí una zona iluminada. A la luz de las farolas de la calle, distinguió las primeras casas adosadas de una larga sucesión de ellas. Al pasar por delante, a gran velocidad, vio que algunas de las puertas estaban abiertas, pero no pudo descubrir ni rastro de nadie, y los jardincillos que había delante de cada casa estaban llenos de líquenes negros demasiado crecidos y de setas que habían brotado espontáneamente. Las aceras estaban llenas de cosas que habían pertenecido a las casas: cazuelas, sartenes y muebles rotos habían quedado allí, olvidados. El coche tuvo que aminorar la marcha par