Antes que nada , es importante mencionar el choque permanente del judaísmo en Hispanoamérica . Para cada una de las dos mayores denominaciones judaicas presentes en esta región , los sefardíes ( judíos que llevan la cultura de los que vivían en la península ibérica ) y los askenazis ( judíos que llevan la cultura de los que vivían en Europa oriental ), existe un gran evento de diáspora que los recolocó ; para los sefardíes , fue la inquisición , y para los askenazis fue el tumultuoso siglo 20 europeo . Aunque los sefardíes estuvieron por más tiempo en Sudamérica , estableciéndose en colonias más hacia al norte del continente durante la colonización de las coronas ( Roniger ), los askenazis emigraron a Sudamérica en más cantidad , estableciéndose como el judaísmo prevalente de los territorios del sur ( Heritage ). En este trabajo se intenta preservar ambas denominaciones judaicas , utilizando una cantidad igual de ambas , demostrando cómo el judaísmo no se pierde durante las diásporas , sino que se fortalece .
También , desarrollando el tema de esta yuxtaposición , a la que llamaremos “ diaspórica ”, siempre hubo complicaciones en cómo el judío se relaciona con su sociedad exterior . Según el crítico George Steiner , el judío al no ser originario de su territorio , “ tenía la misión de ser el invitado de la humanidad ” ( Senkman ). Específicamente relacionándose a Sudamérica , los judíos no podían denominarse latinoamericanos , ya que la tierra sudamericana es una tierra cristiana , como decía Rubén Darío . A través de estos hechos se observa el contraste entre el judío y su alrededor .
Se analizará esta yuxtaposición diaspórica a través de la lectura de algunos poetas judíos , todos pertencientes a distintas naciones sudamericanas . Aunque todos estos poetas llevan la denominación de judío , ninguno nació en Israel , y por ende , existe el contraste entre su entorno y su religión . Para explicar la diáspora , el poema “ Diáspora ” del poeta argentino Daniel Chirom utiliza una paradoja : “ Estamos en todas partes y no somos nadie ” ( 5 ). Este poema ilustra la contradicción que los judios tienen interiormente al no poder integrarse profundamente dentro del lugar que están . Para desarrollar la yuxtaposición , en “ El inquilino que hay en mí ”, el poeta argentino José Pivin utiliza una metáfora para contrastar las diferentes partes dentro de él . Pivin contrasta su forma de ser espiritual con su ser físico ; mientras que el ser espiritual es el inquilino , el ser físico es el ciudadano :
El judío que hay en mí el que me habita discute seriamente
Travesía • revista estudiantil 27