113
historia, es como bastante difícil (...) es mucho más concreto el ir trabajar con gente
joven.” (Experto).
Desgasta al profesional el estar atento, el escuchar, le cansa no poder hacer lo
que muchas veces quiere, desgasta tener que enmarcarse en un tipo de trabajo que
no es el mas deseado. “La atención de caso es una pega muy desgastadora, y
desgastadora porque la atención está ligada a una cuestión muy asistencial y cuando
trabajamos en una comuna que tiene pocos recursos y que la gente tiene muchas
expectativas y muchas demandas... uno se topa con que tienes la limitante de que no
están todos los recursos y que no lo puedes hacer todo.” (A.S).
El trabajo en el municipio corre el riesgo de convertirse en una rutina, cuando
quienes lo ejercen pierden vigor. Ello sucede, en ocasiones, porque el enmarcarse en
un contexto de intervención requiere de adaptarse a marcos que muchas veces limitan
la acción que el profesional podría o querría realizar. “...el resto de los profesionales
con los años se van desgastando, no sé si desgastando, perdiendo a lo mejor la
sensibilidad...”(A.S).
Los profesionales con ideales muy altos se cansan, es natural, es una fuente de
desgaste el trabajar por un a causa y percibir que el entorno no coopera. “...pero llega
un momento en que tú te vas a dar cuenta de que mejor no vale la pena ser Quijote,
porque no vas a cambiar la mentalidad de un día para otro...”(A.S). Cuando el
profesional se cansa de pelear contra la corriente, se somete a los marcos de
intervención que le imponga la institución en la que trabaja, deja de idear cosas
nuevas, se cansa y comienza a dejar pasar las cosas, se cierra a experiencias nuevas.
El desgaste lleva al alejamiento de parte del profesional de realizar acciones
éticamente buenas. Las acciones éticamente buenas son aquellas que fomentan la
autonomía, el respeto a los individuos y la responsabilidad social, entre otras.
El desgaste profesional se define como un estado emocional, como un
cansancio en el idealismo, energía y objetivos; obstáculo vital para la complacencia
en el quehacer de trabajadores sociales que laboran de manera intensa con individuos
en dificultades. Es un riesgo frente al cual el profesional debe estar atento, las metas,
dentro de lo posible deben ser alcanzables.