TOM SOWYER Tom Sawyer - Mark Twain | Page 124

Tom Sawyer www.librosmaravillosos.com Mark Twain todas las capturadas las hacía cerca de él y que miraba con el rabillo del ojo en su dirección. Halagaba aquello cuanta maligna vanidad había en él, y así, en vez de conquistarle no hizo más que ponerle más despectivo y que con más cuidado evitase dejar ver que sabía que ella andaba por allí. A poco dejó Becky de loquear y erró indecisa por el patio, suspirando y lanzando hacia Tom furtivas y ansiosas ojeadas. Observó que Tom hablaba más con Amy Lawrence que con ningún otro. Sintió aguda pena y se puso azorada y nerviosa. Trató de marcharse, pero los pies no la obedecían y, a pesar suyo, la llevaron hacia el grupo. Con fingida animación dijo a una niña que estaba al lado de Tom: -¡Hola, Mary, pícara! ¿Por qué no fuiste a la escuela dominical? -Sí fui; ¿no me viste? -¡Pues no te vi!; ¿dónde estabas? -En la clase de la señorita Peters, donde siempre voy. -¿De veras? ¡Pues no te vi! Quería hablarte de la merienda campestre. -¡Qué bien! ¿Quién la va a dar? -Mamá me va a dejar que yo la dé. -¡Qué alegría! ¿Y dejará que yo vaya? -Pues sí. La merienda es por mí, y mamá permitirá que vayan los que yo quiera; y quiero que vayas tú. -Eso está muy bien; ¿y cuándo va a ser? -Pronto. Puede ser que para las vacaciones. -¡Cómo nos vamos a divertir! ¿Y vas a llevar a todas las chicas y chicos? -Sí, a todos los que son amigos míos... o que quieran serlo -y echó a Tom una mirada rápida y furtiva; pero él siguió charlando con Amy sobre la terrible tormenta de la isla y de cómo un rayo hendió el gran sicomoro «en astillas» mientras él estaba «en pie a menos de una vara del árbol». -¿Iré yo? -dijo Gracie Miller. -Sí. -¿Y yo? -preguntó Sally Rogers. -Sí. -¿Y también yo? -preguntó Amy Harper. ¿Y Joe? -Sí. 124 Preparado por Patricio Barros