Think Now Febrero 2020 | Page 40

¿ HAMBRE REAL O EMOCIONAL? APRENDE A DIFERENCIARLAS Comer cuando nuestro cuerpo lo necesita, respetar las comidas principales y mantener una alimentación saludable son las claves para gozar de un cuerpo sano y cómodo Conexión humor-dieta En el paso de mantener nuestro peso ideal, muchas variables se interponen en nuestro camino haciendo que este propósito sea algo difícil de cumplir. Algu- na vez te has preguntado ¿cuántas veces comes sin sentir hambre realmente? Seguramente la respuesta es “la mayoría de veces”. El comer de forma compulsiva y sin control nos lle- vará al mismo resultado: la culpa, sentimiento que se agrava si nos subimos a la báscula y comproba- mos que la “caída en la tentación” de la comida ha saboteado nuestra pérdida de peso. El hambre emocional suele aparecer de forma re- pentina y acontece como respuesta o aviso de que algo falla en nuestro interior, más enfocado a nues- tra psicología. Generalmente refleja dificultades con la expresión y gestión de sentimientos, siendo una vía de escape a los problemas, estrés o dolor. A dife- rencia del hambre real, ésta despierta la necesidad de comer cierto tipo de comidas que exigen satis- facción inmediata, por lo que es común que conlleve al aumento de peso a largo plazo. Esto nos lleva a un círculo vicioso y muy peligroso para nuestra salud, en el que, para calmar los males- El primer paso para evitar caer en este tipo de an- siedad, es identificar si estamos frente a un hambre real o emocional. Entre las diferencias destaca que el hambre real es una necesidad que puede cubrirse con cualquier alimento. Un buen ejercicio es pre- guntarse: ¿si me dan una manzana o un tomate, lo deseo para calmar mi hambre? Si la respuesta es un “si”, evidentemente es hambre real, pues la misma no diferencia o selecciona alimentos cuando apare- ce. El hambre aparece paulatinamente y no surge de re- pente, generalmente cuando el hambre emocional surge, el deseo de comer cierto alimento en especial es inmediato, convirtiéndose en ansiedad. General- mente después de haber comido, cuando tenemos hambre emocional, muchas veces nos sentimos con culpa, situación que tiende a afectar la salud emo- cional. Si prestamos la atención suficiente a nuestro cuer- po, diferenciar el hambre emocional del hambre real es algo relativamente sencillo ya que las dos se ma- nifiestan de manera diferente. El cuerpo es muy sa- bio, no ignores sus señales. 39