Test Jun. 2012 | Page 46

no es el deporte sino la corrupción generalizada, que ya ha adquirido una importancia olímpica y mundial. Ésa es la gran transnacional. Ahora está de moda la globalización de la economía, pero me resulta más excitante la globalización de la corrupción. Javiercito, ahora no se forra el que no puede, y el que no puede trata de. Todo está podrido, decía premonitoriamente el turco Mustafá. ¿Vos qué pensás (sinceramente, eh) de esta hora histórica? A mí no me entusiasma. Me gustaba mucho más cuando todos éramos pobres pero honrados. Te juro por la tía de mi vieja (por la vieja jamás, eso es sagrado) que yo quisiera ser ético, moral a toda prueba, pero ¿a dónde voy con ese anacronismo? Ya fui suficientemente papanatas en mi sarampión (más bien escarlatina) progresista. Perdí empleo, vivienda, ahorros, título profesional, vida familiar, cielo con Vía Láctea, causal jubilatoria, sobrinitos canallas, zaguanes con novias. Y además enriquecí mi currículo con seis meses de cana, reconozco que livianita. Algo he aprendido. Ay, Anarcoreta, de nuestros viejos tiempos lo mejor que recuerdo es la emoción. La emoción de saber cuál era el tira que te vigilaba, la emoción del teléfono pinchado y cómo nos divertíamos hablando para la grabadora. La emoción ante el miliquito recién salido de la pubertad que te examinaba al derecho y al revés el documento trucho y al final te decía sonriendo: está bien, señor, puede seguir, y el señor seguía, seguía, por lo menos hasta el próximo café para concurrir con urgencia a caballeros a fin de evacuar la entonces endémica diarrea del pánico heroico y constructivo. Ah, las emociones. No quiero más emociones, te lo advierto. Ya cumplí con mi cuota. La última vez que estuve en Estados Unidos, compré en una liquidación dos mordazas para la voz de la conciencia. Allí las hacen de plástico, de acero inoxidable, de tela wash&wear, podés elegir la que más te guste. Pero no vayas a pensar que he rematado todos mis escrúpulos. (¿Vos sabías que en tiempo de los romanos había una moneda llamada ?denario?, que pesaba cuatro ?escrúpulos? y después los bajaron a tres?) Los guardo en una vitrinita de cristal de Bohemia. Para mostrárselos a mis nietos, si vie53 Pocket Andamios.p65 53 31/5/00, 13:55