Quito, que después de Monte y Baires me parece la ciudad más maravillosa de este puto continente mestizo, y también Guanajuato, que viene a ser un prodigioso museo pre y pos colonial que funciona hasta los domingos, y México City, injustamente calificada de capital corrupta, cuando lo que ocurre es que la mordida es el equivalente azteca de la propina en el resto del orbe. Mi teoría es que la mordida mexicana es una propina ?a priori?, pero ¿acaso la propina propiamente dicha no es una corrupción ?a posteriori?? Y conocí La Habana Vieja, con edificios que se están cayendo pero con niños saludables y extrovertidos, que han leído a José Martí en vez de a Constancio Vigil, y eso sólo ya vale una revolución. Y me acosté con gringas malolientes e indiecitas limpitas, nada más que para dejar mal a los estadígrafos, y me enamoré casi de veras solamente una vez, como en el bolero, y fue de una mulata china de Camagüey, pero la ingrata me dejó tres semanas más tarde por un güero de Copenhague, que a su vez la cambió un mes después por una preciosa negrita de Camerún. Pero no me quejo. Hace tres años me casé con una ex puta hamburguesa, que para colmo se apellida McDonald (su padre adoptivo era de Iowa), y que toda su breve vida había soñado con ser fiel a alguien y ha realizado conmigo un ideal tan digno de encomio, además de aportar al folklore conyugal una erudición erótica que cada noche me asombra un poco más. Una de estas tardes te la traigo aquí para que la conozcas y le alquiles cualquier video que incluya la canción Lili Marleen, que es su favorita. Entre nosotros todo está claro. Ella ya sabe que si alguna vez me pone cuernos, con todo lo que la quiero no tendré más remedio que estrangularla, de modo que gracias a ese convenio tácito vivimos felices y mutuamente satisfechos. En Europa he viajado poco. Aun así, durante la Copa del Mundo del 90 mandé copiosas notas deportivo-humorísticas a El Mercurio de Chile y al New Herald de Miami, diarios progresistas si los hay, pero cuando Rubén Sosa erró aquel fatídico penal frente a España, di parte de enfermo y ahogué mi congoja celeste en doce copas de grapa. Con todo, mi especialidad periodística
52
Pocket Andamios.p65
52
31/5/00, 13:55