Test Jun. 2012 | Page 43

Los otros festejaron la autosemblanza de ficción, conscientes de que el Viejo cumplía así con su firme propósito de siempre: no hacer confidencias. Ni políticas ni personales. Era el tipo más reservado del mundo y sus alrededores. También el más honesto y más leal. Pero si se trataba, por buenas razones, de ocultar algo, podía ser el más mentiroso del Mundo Occidental y Cristiano, después del Papa, claro. Cuando le había llegado el turno a Javier, asomó en el reservado la cabeza poco agradable del ?Tucán? Velasco, y hubo que suspender la mesa redonda, porque siempre se dijo que el Tucán había sido espontáneo confidente de la policía, algo que nunca se pudo demostrar pero que fue profusamente difundido gracias a una cadena de coincidencias que adornaron su currículo con una alfombra de sospechas. ?¿Qué tal, muchachos? ¿Otra vez conspirando? ¿Así que volviste, Javier? Alguien me lo chismeó, pero no te había visto. ¿Te vas a quedar? Ya sé que tuviste un exilio espléndido. Te lo merecías, qué carajo. ¿De qué hablaban? ¿De política? ?No ?dijo el Viejo?. El tema de hoy es más escabroso. A ver, Tucán, ¿cuándo fue tu primera vez? La pregunta quedó sonando. Todos se hicieron los distraídos, pero el rostro del Tucán se puso primero verde oscuro y luego verde pálido. Miró a los cuatro con todo un cargamento de rencor, y luego dijo, recalcando cada palabra: ?Está visto que ustedes nunca aprenderán. Pasaron los años y siguen siendo los mismos hijos de puta. Y se fue, rabioso, sin saludar a nadie. Nadie supo qué decir, pero Javier tuvo la impresión de que el Tucán quizá había interpretado que la pregunta del viejo Leandro se refería a otra primera vez. 50 Pocket Andamios.p65 50 31/5/00, 13:55