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142 Introducción a la arquitectura. Conceptos fundamentales la historia destrucciones y reconstrucciones. El hecho de que algunas ciudades destruidas por terremotos, incendios o guerras vuelvan a nacer en el mismo lugar y con formas similares a las que habían tenido, demuestra que vida y construcción tienen vínculos permanentes. El proceso urbano se desarrolla a través de las distintas reformas, que tienen como misión adaptar la ciudad a nuevas actividades, a nuevos fenómenos. Por ejemplo, hoy en día las reformas derivadas de la contraposición entre el coche y el peatón, entre los transportes y la peatonalización. Recientemente fue la preservación de los centros antiguos o históricos, frente a las reformas interiores de renovación urbana, uno de los procesos más habituales. Anteriormente las ciudades habían vivido procesos urbanos de “Hausmanización”, es decir, aperturas de calles y avenidas en los tejidos urbanos existentes, a la manera de las propuestas de Hausmann para París. Son las personas, las fuerzas, las instituciones y sus leyes las que determinan el proceso urbano. La legalidad, la economía tienen mucho que ver con la forma de la ciudad, ya que determina las regulaciones entre lo público y lo privado, las regulaciones sobre la propiedad y el mercado de suelo. Por tanto, los planes urbanísticos y las normativas que regulan las ciudades y sus edificaciones son fruto de un proceso. Una ciudad no está nunca acabada. De ahí el error de los conservacionistas, que pretenden a menudo congelar formas de la ciudad, e incluso de volver partes de ciudad a un período anterior concreto. Ciudades creadas y ciudades espontáneas Las ciudades podrían dividirse en dos grandes tipos: ciudades creadas y ciudades espontáneas, según su creación ha sido determinada de una sola vez o han surgido sin diseño previo. Es decir, ciudades planificadas o ciudades sin planificar. A las ciudades planificadas les corresponden trazados geométricos, mientras que las formas de las ciudades sin planificar se caracterizan por su falta de geometría ordenada. Sin embargo, en la práctica es difícil mantener esta división radical y los dos tipos de ciudad coexisten y se metamorfosean. El orden geométrico a menudo se liberaliza, las edificaciones se organizan en formas variadas y surgen nuevos focos de actividad en el interior de conjuntos edificados anteriormente con otros propósitos. La misma planificación nueva tiende a incorporar algunas de las virtudes de la falta de planificación, como es la espontaneidad. La admiración hacia las formas de las ciudades medievales o antiguas y la tendencia a recuperarlas fue un cambio en la época moderna. Cambio surgido en parte como reacción a la excesiva geometrización y ordenación de las ciudades por zonas separadas de actividad, cuando se vió que la vida urbana se consigue más plenamente mediante la mezcla y superposición de actividades o funciones en una misma zona. Nuestro interés por el conocimiento de las ciudades y por el de su forma Corresponde al arquitecto-urbanista concebir, diseñar, dar forma a las infraestructuras y construcciones que hacen posible ordenar la tendencia hacia la aglomeración. Para poder llevar a cabo esta tarea, previamente hemos de preguntarnos a qué es debido que las ciudades tengan la configuración que tienen. Los profesionales y estudiosos del urbanismo han examinado la con- © Los autores, 2001; © Edicions UPC, 2001.