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branquias tienen la forma de un peine; este orden comprende quince familias, es decir, las tres cuartas partes de los pe-ces conocidos. Su prototipo podría ser la perca. Que está bastante buena dijo Ned Land. Otro orden es el de los abdominales, que tienen las ale-tas ventrales suspendidas bajo el abdomen y más atrás de las pectorales, sin estar soldadas a las vértebras dorsales, orden que se divide en cinco familias que comprenden la mayor parte de los peces de agua dulce. Tipos: la carpa y el lucio. ¡Puaf! exclamó, despectivamente, el canadiense . ¡Pe-ces de agua dulce! Hay también los subbranquianos, con las ventrales colo-cadas bajo las pectorales e inmediatamente suspendidas de las vértebras dorsales. Este orden contiene cuatro familias, y sus tipos son las platijas, los gallos, los rodaballos, los len-guados, etcétera. ¡Excelentes! ¡Excelentes! -exclamó el arponero, que con-tinuaba obstinándose en considerar los peces exclusivamen-te desde el punto de vista gastronómico. Hay también prosiguió Conseil, sin desanimarse los ápodos, de cuerpo alargado, desprovistos de aletas ventrales y revestidos de una piel espesa y frecuentemente viscosa. Es éste un orden que se reduce a una sol familia. Tipos: la an-guila y el gimnoto. Mediocre, mediocre respondió Ned Land. En quinto lugar, los lofobranquios, que tienen las man-díbulas completas y libres y cuyas branquias están forma-das por pequeños flecos dispuestos por parejas a lo largo de los arcos branquiales. Este orden no cuenta más que con una familia. Tipos: los hipocampos y los pegasos dra-gones. ¡Malo! ¡Malo! replicó el arponero. Y sexto y último, el de los plectognatos, cuyo hueso ma-xilar está fijado al lado del intermaxilar que forma la mandí-bula, y cuyo arco palatino se engrana por sutura con el crá-neo, lo que le hace inmóvil. Este orden carece de verdaderas aletas ventrales; se compone de dos familias y sus tipos son los tetrodones y los peces luna. Que bastarían por sí solos para deshonrar a un caldero ¿Ha comprendido usted, amigo Ned? dijo el canadiense. preguntó el sabio Conseil. Ni una palabra, amigo Conseil. Pero siga, siga, es muy interesante. En cuanto a los peces cartilaginosos sólo tres órdenes. prosiguió, imper-turbable, Conseil tienen tan