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Se puso inmediatamente manos a la obra con un tesón in-fatigable. En lugar de excavar en torno al Nautilus, lo que ha-bría procurado dificultades suplementarias, el capitán Nemo hizo dibujar el gran foso a ocho metros de la línea de babor. Luego los hombres taladraron el trazo simultánea-mente en varios puntos de su circunferencia. Los picos ata-caron vigorosamente la compacta materia y fueron extra-yendo de ella gruesos bloques. Por un curioso y específico efecto de la gravedad, los bloques así desprendidos, menos pesados que el agua, volaban, por así decirlo, hacia la bóveda del túnel que cobraba por arriba el espesor que perdía por abajo. Pero poco importaba eso con tal que la pared inferior fuera adelgazándose. Tras dos horas de un trabajo ímprobo, Ned Land regresó extenuado. Tanto él como sus compañeros fueron reempla-zados por nuevos trabajadores, a los que nos unimos Con-seil y yo, bajo la dirección del segundo del Nautilus. El agua me pareció singularmente fría, pero pronto me calentó el manejo del pico. Mis movimientos eran muy li-bres, pese a producirse bajo una presión de treinta atmós-feras. Cuando regresé, tras dos horas de trabajo, para tomar un poco de alimento y de reposo, encontré una notable diferen-cia entre el aire puro que me había suministrado el aparato Rouquayrol y la atmósfera del Nautilus ya cargada de ácido carbónico. Hacía ya cuarenta y ocho horas que no se renova-ba el aire y sus cualidades vivificantes se habían debilitado considerablemente. A las doce horas de trabajo no habíamos quitado más que una capa de hielo de un metro de espesor, en la superficie delimitada, o sea, unos seiscientos metros cúbicos. Admi-tiendo que cada doce horas realizáramos el mismo trabajo, harían falta cinco noches y cuatro días para llevar a término nuestra empresa. ¡Cinco noches y cuatro días, cuando no tenemos más que dos días de aire en los depósitos! dije a mis compa-ñeros. Sin contar precisó Ned que una vez que estemos fuera de esta condenada trampa estaremos aún aprisionados bajo la banca y sin comunicación posible con la atmósf W&