Bien, vayamos, pues, con el cálculo. Cada hombre gas-ta en una hora el oxígeno
contenido en cien litros de aire, o sea, en veinticuatro horas, el oxígeno contenido en dos
mil cuatrocientos litros.
Exactamente
asintió Conseil.
Ahora bien proseguí , dado que la capacidad del Nautilus es de mil quinientas
toneladas, y la de la tonelada es de mil litros, el Nautilus contiene un millón quinientos mil
li-tros de aire, que divididos por dos mil cuatrocientos...
Rápidamente calculé con el lapicero:
...Arrojan un cociente de seiscientos veinticinco, lo que equivale a decir que el aire
contenido en el Nautilus podría en rigor, bastar a seiscientos veinticinco hombres durante
veinticuatro horas.
¡Seiscientos veinticinco!
exclamó Ned.
Pero podemos estar seguros añadí de que entre pasa-jeros, marineros y oficiales no
llegamos ni a la décima parte de esa cifra.
Lo que resulta todavía demasiado para tres hombres
murmuró Conseil.
Así que, mi pobre Ned, no puedo hacer más que aconse-jarle p