Se me ocurrió pensar entonces si se hallaría a bordo el ex-traño personaje. Desde aquella
noche en que la canoa había abandonado al Nautilus en una misteriosa expedición, mis
ideas sobre él se habían modificado ligeramente. Después de aquello, pensaba que el
capitán Nemo, dijera lo que dije-se, debía haber conservado con la tierra algunas relaciones.
¿Sería cierto que no abandonaba nunca el Nautilus? Habían pasado semanas enteras sin