25. Cuando Jesús hubo terminado de hablar, un guardia judío
vino y le hirió en la cara, diciendo: ¿Cómo te atreves a hablar
así al sumo sacerdote de los judíos?
26. Y Jesús dijo: Si he hablado falsamente da testimonio de lo
que he dicho; y si he dicho la verdad ¿por qué me hieres así?
27. Entonces Caifás dijo: Lo que hagas, hazlo legalmente,
porque tenemos que dar cuenta a una Corte más alta por todo
lo que hacemos y decimos.
28. Que los acusadores de este hombre presenten sus
acusaciones en forma legal.
29. Entonces el Escriba de Caifás se puso de pié y dijo: Tengo
aquí las acusaciones en forma legal; los cargos hechos y
firmados por escribas, sacerdotes y fariseos.
30. Caifás dijo: Estaos quietos hombres, y oid leer los cargos. El
escriba tomó un rollo y leyó.
31. Al Sanedrín de los judíos y a Caifás, sumo sacerdote; muy
honorables hombres:
32. El más alto deber que el hombre, puede cumplir con su
nación y consigo mismo es el de protegerles contra sus
enemigos.
33. El pueblo de Jerusalem está conciente de que en su medio
mismo está un poderoso enemigo.
34. Un hombre llamado Jesús ha venido y reclama ser el
heredero del trono de David.
35. Como impostor es un enemigo, y en el nombre de todo judío
leal, hacemos los siguientes cargos que estamos listos a
probar.
36. Primero, que blasfema de Dios. Dice que es hijo de Dios y
que él y Dios son Uno.
37. Profana nuestro día santo haciendo curaciones y haciendo
otros trabajos en el día Sábado.
38. Se proclama a sí mismo rey y sucesor de nuestro David y de
nuestro Salomón.
39. Declara que destruirá nuestro templo y lo reconstruirá en
forma más gloriosa, en tres días.
40. Declara que arrojará al pueblo de Jerusalem, como arrojó a
los comerciantes de los patios del templo y que traerá a ocupar
nuestras colinas a una tribu de hombres que no conoce a Dios.
41. Y afirma que a todo doctor, escriba, fariseo y sacerdote los
mandará al destierro del que nunca regresarán.