9. Y Pedro dijo: No entiendo lo que quieres decir. Ni siquiera
conozco a este hombre.
10. Entonces un sirviente de Caifás, uno de los que prendieron
al Señor y le trajeren al Tribunal, vio a Pedro y le dijo:
11. ¿No te vi yo en el huerto de Massalian con este nazareno
sedicioso? Estoy seguro de haberte visto y tú eres uno de sus
prosélitos.
12. Entonces Pedro se levantó y pateando el suelo juró por toda
cosa sagrada que no conocía al criminal.
13. Ahora bien, Juan estaba en ese momento cerca y cuando
oyó las palabras y conectó que Pedro había negado a su Señor,
lo miró, mudo de asombro.
14. En ese instante el gallo cantó ruidosamente abajo en el patio
y Pedro recordó las palabras que el Señor le había dicho:
15. Ties veces me negarás antes que el gallo cante mañana por
la mañana.
16. Y la conciencia de Pedro le hirió duramente, y salió a la
oscuridad de la noche y lloro.
17. Caifás estaba solemnemente sentado en el Tribunal. Ante él,
de pie, estaba el hombre de Galilea.
18. Caifás, dijo: Pueblo de Jerusalem: ¿Quién es el hombre a
quien acusáis?
19. Ellos contestaron: En el nombre de todo judío leal acusamos
a este hombre de Galilea, a este Jesús que se jacta de ser
nuestro rey, de enemigo de Dios y de hombre.
20. Caifás dijo a Jesús: Hombre, se te permite hablar ahora y
exponer tus doctrinas y tus reclamos.
21. Y Jesús dijo: Tú, sacerdote carnal, ¿por qué me preguntas
acerca de mis palabras y obras?
22. He aquí que yo he enseñado a las multitudes en todo lugar
público. He restaurado la salud a los enfermos, he abierto los
ojos de los ciegos, he hecho oír a los sordos; vuestros cojos
han caminado y he devuelto a vuestros muertos la vida.
23. Mis trabajos no han sido hechos en lugar secreto sino en
vuestros salones públicos y en los caminos.
24. Id y preguntad a la gente, que no ha sido comprada con oro
o con promesas deslumbrantes, que os digan acerca de mis
trabajos y mis palabras.