34. Ellos dijeron: Sí señor; sabemos que, si hablas la Palabra
podremos ver.
35. Y Jesús les tocó los ojos y habló la Palabra, y dijo: Hágase
en consonancia con vuestra fe.
36. Y fueron bendecidos. Abrieron los ojos y vieron.
37. Y Jesús dijo: NO se lo digáis a nadie.
38. Pero ellos se fueron y lo contaron por toda la tierra.
39. Mientras Jesús caminaba por la vía, le trajeron un hombre
obseso que era mudo.
40. Y Jesús habló la palabra; el espíritu inmundo salió del
hombre; su lengua se soltó; habló; dijo; Alabado sea Dios.
41. Las gentes estaban asombradas; decían: este es un hecho
portentoso; nunca hemos visto que se haya hecho antes.
42. Los fariseos también estaban asombrados; pero gritaban y
decían:
43. Hombres de Israel, fijaos: este Jesús es instrumento de
Beelzebuth, cura a los enfermos y arroja espíritus en el nombre
de Satanás.
44. Pero Jesús no contestó, sino que siguió su camino.
45. Y con los maestros extranjeros y los doce subió a la ciudad
en la que en cierta ocasión convirtió el agua en vino allí moró
ciertos días.
Capítulo 122
Los Cristianos pasan siete días en oración. Jesús hace su encargo a
los doce y los manda en su ministerio apostólico, con instrucciones
de encontrarte en Cafarnaúm.
1. Los Cristianos oraron en el silencio siete días; entonces
Jesús llamó a los doce a un lado y les dijo:
2. He aquí que las multitudes se nos han agolpado en todo
lugar; las gentes están confusas; se arremolinan aquí y allá
como corderos sin redil.
3. Necesitan el cuidado de un pastor: quieren una mano
cariñosa que los guíe hacia la luz.
4. El grano está maduro; la cosecha es abundante; pero los
cosechadores son pocos.
5. El tiempo es también propicio, de modo que vais a ir solos
por todos los villorrios y poblaciones de Galilea; enseñando y
curando.