16. Y Jesús habló; y con una voz cuyo sonido hizo temblar las
colinas mismas, dijo: Salid. No os posesionéis más de este
hombre.
17. Ahora bien, todas las colinas estaban llenas de animales
imperfectos que alimentaban, y contagiaban plagas entre las
gentes de esta tierra.
18. Y cuando los espíritus no evolucionados te rogaron que no
les dejara sin forma corpórea, el maestro dijo:
19. Id y posesionaros de aquellos cuadrúpedos portadores de
males.
20. Entonces ellos y todos los espíritus no evolucionados de las
tumbas, se precipitaron a posesionarse de los conductores de
plaga;
21. Los cuales enfurecidos y frenéticos, corrieron por los
acantilados al mar, ahogándose todos.
22. De modo que toda la tierra quedó libre de contagio y además
no quedaron más espíritus imperfectos.
23. Pero cuando las gentes vieron el trabajo portentoso de
Jesús se alarmaron y dijeron:
24. Si puede limpiar el país de la plaga y arrojar así a los
espíritus no evolucionados, es hombre de poder tan
trascendental que puede a voluntad desvastar el país.
25. Y vinieron y le rogaron que no se quedara en Gadara.
26. Y Jesús no se quedó allí más tiempo sino que con los otros
maestros y los doce se fue a bordo de los barcos y partió.
27. Y el hombre que había sido rescatado de la legión, de pie en
la playa, comenzó a gritar: Señor, permíteme que vaya contigo.
28. Pero Jesús dijo: no está eso bien. Anda a tu casa y cuenta lo
que te ha ocurrido para que los hombres puedan conocer lo que
es capaz de hacer un hombre cuando sintoniza con Dios.
29. Y el hombre se fue por todo Decápolis y refirió lo ocurrido.
30. Y los cristianos izaron velas y volvieron a cruzar el mar y
regresaron a Cafarnaúm.
Capítulo 119
Los habitantes de Cafarnaúm dan la bienvenida a Jesús. Mateo
da un banquete. Los fariseos censuran a Jesús por comer con
pecadores. Les contesta que vino a salvar a los pecadores. Da
lecciones respecto ayuno y a la filosofía del bien y del mal.