Psicología social de la salud
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que, según esta perspectiva, una consecuencia de trastornos como la
depresión es la reducción de las habilidades sociales, tanto en la emisión
de conductas personales como en las relaciones interpersonales.
Otros campos de la salud en los que la contribución de la psicología
social es indiscutiblemente eficaz es el de los estilos de vida, las actitudes
hacia los servicios de la salud, la psicología comunitaria, la política sanitaria, etc. (Barriga y cols., 1990; Kaplan, 1995; De León y cols., 1005).
Conclusión
Como hemos visto, pues, y dado que en los seres humanos tanto la
salud como la enfermedad son fenómenos esencialmente psicosociales, la
psicología social se convierte en una aproximación absolutamente ineludible a estos ámbitos. Como escribe Rodríguez Marín (1995, pág. 11), la psicología social es un marco conceptual y metodológico de aplicación sumamente útil en el análisis de los comportamientos de salud y enfermedad,
que son, a su vez, centrales en la comprensión de los problemas individuales y colectivos en el campo de la salud. Y con ello nos referimos tanto a la
salud física como a la salud mental. De ahí la pertinencia con la que tanto
los médicos como los psicólogos clínicos deberían aproximarse a la psicología social para, cuando menos, completar su formación como profesionales de la salud. Y es que existen algunas variables u procesos psicosociales,
como las relaciones interpersonales, la pertenencia grupal, las dimensiones
organizacionales de los centros sanitarios, etc. (véase Ovejero, 1987c), que
con frecuencia pueden llegar incluso a ser más importantes en el enfermar
humano que los propios procesos biológicos.