La conducta altruista o pro social
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potenciar su actividad profesional) o ¿por adquirir conocimientos? De
todas formas, sea cual sea la razón, la investigación del altruismo plantea
cuestiones éticas. Así, el primer problema con que tiene que enfrentarse
una investigación de la conducta pro social es la dificultad —y a la vez
necesidad— de estudiar este tema en su marco natural. Ahora bien, estos
estudios de campo realizados en un marco natural presentan a su vez algunos problemas. La primera cuestión es que las personas que se encuentran
cerca del lugar del incidente simulado, se convierten en sujetos de un experimento. No han tenido parte alguna en el tema, ni nadie le ha pedido permiso para tomarlos como sujetos. Aún más, estos sujetos, y cualquiera otra
persona que pase por allí, pueden verse sometidos a la simulación de un
robo, de un accidente o asalto. Es imposible parar a todas las personas que
casualmente pasan por esa área y pueden ver el accidente y asegurarles que
no se preocupen que no pasa nada.
Estos aspectos negativos de la investigación sobre el altruismo deben
ser contrastados con las posible ventajas de la investigación. ¿Merece la
pena situar a unas personas, sin ellas saberlo, en una situación de experimentación psicológica, a fin de conocer algo más sobre la conducta
altruista? ¿Merece la pena situar a las personas ante situaciones simuladas
de violencia, a fin de conocer algo más sobre el altruismo? Éstas son, por
supuesto, las cuestiones que debe responder cualquier investigador en el
área del altruismo, antes de iniciar su trabajo (Lamberth, 1982, pág. 494).