Test Drive | Page 284

hacerle un reportaje a Rafael Alberti y entonces me habló de las inyecciones que eran una bomba. No lo veía a Miguel Ángel (Asturias), que parecía un jugador de rugby y a María Teresa? Así que me fui como bala, es un decir, a lo de Falikoff para que me encajara la pichicata, pero como si nada. Un mes, y dos, y tres. Y cada vez que tenía la desgracia de encontrarme con los Alberti se enojaban, porque lo tomaban como una actitud de reaccionario, como la actitud de un lacayo del imperialismo yanki. Y yo rengo y sufriendo como uno de esos contrahechos del Tercer Mundo, productos de la miseria y la explotación. Pero el asunto me tenía intrigado, hasta que realicé que a mí me inyectaban novocaína sola, mientras que a los otros le metían al mismo tiempo materialismo dialéctico, defensa de Stalingrado, Tercer Plan Quinquenal. Y realmente ese complejo les hacía bien, los rejuvenecía. Con el resultado que el único verdaderamente materialista (porque a mí me daban novocaína pura, pura materia) era el único que no levantaba cabeza. Las desgracias que puede llegar a pasar un agente de las peores formas del capitalismo financiero. Y ahora se aparecía Cecilio sin bastón. Qué era eso? Ya no se podía creer en nada. Momento en que se volvió al tema del marxismo, estableciéndose una relación directa y proporcional entre el bastón de Cecilio y el régimen comunista. Iniciándose un enjundioso diálogo sobre la plusvalía. Entonces Pampita contó lo del doctor Carranza Paz, los affiches en la calle con el affaire del DELTEC y la tragada de Krieger Vasena. Momento en que el Chango, que pasó de GUARDIA NACIONALISTA al ERP dijo yo a estos vendepatrias los metía a todos contra un paredón, y allí cayó todo el mundo en la volteada. Porque si ese santo de Schweitzer hubiese venido a la Argentina y se hace cargo del Gobierno, a los diez minutos alguien lo acusa de estar vendido a la MONGO CORPORATION. Y con semejante apellido de ruso. Cuando triunfó la Libertadora, la única nube que empañaba el panorama de mi prima Lala era ese general Lonardi. Qué frustrante, mi Dios! Un tanito. El hijo de un trombón de la banda. Y pobres descendientes! Equis Equis Leonardi Villada Achával. Cómo quieren que eso funcione? Y el Chango, que hasta hace diez minutos por reloj pertenecía a GUARDIA NACIONALISTA, que temaba con Rosas dale que dale, ahora hablando de M a rx y de la revolución mundial. Las interesantes consideraciones del Chango fueron interrumpidas por la llegada de Luppi con una rubia teñida que debía de haber sido Miss Villa Insuperable en los últimos carnavales, y que preguntó pero che, aquí no se cena? Acto fatal para el mersaje, como lo denotaron las miradas intercambiadas entre el Nene y Pampita. Lo que señalo sin ánimo de meter cizaña, ya que se puede desear la instauración de una Nueva Sociedad sin que por eso, qué tanto embromar, se tenga que soportar cualquier guaranguería. 284