Y diciendo esto, se levantó muy apriesa y mandó a Sancho que enfrenase a
Rocinante, que estaba paciendo en tanto que ellos comían.
Preguntóle Dorotea qué era lo que hacer quería. El le respondió que quería ir a
buscar al villano y castigalle de tan mal término, y hacer pagado a Andrés hasta el
último maravedí, a despecho y pesar de cuantos villanos hubiese en el mundo; a lo
que ella respondió que advirtiese que no podía, conforme al don prometido,
entremeterse en ninguna empresa hasta acabar la suya; y que pues esto sabía él
mejor que otro alguno, que sosegase el pecho hasta la vuelta de su reino.
-Así es verdad -respondió don Quijote-,y es forzoso que Andrés tenga paciencia
hasta la vuelta, como vos, señora, decís; que yo le torno a jurar y a prometer de
nuevo de no parar hasta hacerle vengado y pagado.
-No me creo desos juramentos -dijo Andrés-;