763 Inglaterra
1. Introducción La extensa y peculiar historia musical de Inglaterra ha sido matizada por tres factores: sus complejas relaciones con otros estados vinculados con lazos históricos; el patrón cambiante de sus relaciones con sus vecinos inmediatos en las islas británicas e Irlanda; y una poderosa tradición centralista que a menudo ha hecho que Inglaterra se tome como sinónimo de Londres. Después de las invasiones que dieron inicio al proceso de transformación de Britania en Inglaterra el territorio fue invadido primero por los escandinavos y después por los normandos para ser regido por una monarquía y una nobleza de habla francesa hasta el siglo XV. La unidad de la Europa católica facilitó el intercambio de música y de músicos, siendo Inglaterra un exportador neto durante el siglo XV; después de la Reforma, cuando las alianzas cambiaron, su música comenzó a ejercer influencia en Holanda y Alemania, a la vez que estas naciones recurrían a la música italiana en busca de inspiración.
Del siglo XVII al XIX Londres fue una Meca para los músicos europeos, muchos de los cuales permanecieron ahí por el resto de sus vidas. El Imperio británico demostró, sin embargo, no ser una fuente de unidad cultural y las naciones otrora dependientes proclamaron desde entonces su independencia cultural. Por otra parte, el enorme incremento de los medios de comunicación en el siglo XX cuestionó la legitimidad de un marco puramente nacional aplicado a la historia de la música, factor que puede tomarse en cuenta apelando a la inspiración específicamente local de muchos compositores ingleses. Gales, Escocia e Irlanda tienen sus propias tradiciones distintivas que se han resistido a la integración con las de Inglaterra, a pesar de que a partir de la segunda Guerra Mundial ha habido una tendencia a promover la causa de la música“ británica”.
En cuanto al centralismo de Londres, una investigación más a fondo revela que hasta la Reforma se mantenía un nivel profesional muy alto en muchos otros centros; después de la Reforma, cuando la profesión se centró en una corte cada vez más estática y en las iglesias, teatros y( eventualmente) salas de conciertos de las principales capitales, se puede observar una cierta marginalización. Durante el siglo XX, una vez más las buenas comunicaciones y los avances en la radiodifusión condujeron al país entero hacia una simbiosis benéfica.
2. Desde los orígenes hasta la Reforma El cristianismo fue reestablecido en Gran Bretaña por san Agustín, quien llegó en el año 597. Beda registra los frecuentes esfuerzos realizados para asegurar que el canto litúrgico fuera acorde con la práctica romana; con el tiempo, el * canto“ gregoriano” en su forma típica, junto con un repertorio parcialmente local de * tropos y * secuencias, se convirtió en la norma, como lo demuestran numerosos manuscritos anteriores a la conquista de Inglaterra. Durante el siglo X varias catedrales recibieron una constitución monástica, entre ellas Canterbury, Winchester y Worcester, principio extendido después de la conquista a otras como Durham. El resto fueron catedrales seculares, gobernadas por un capítulo constituido por un deán y canónigos cuya obligación de mantener el * Oficio Divino en el coro fue llevado a cabo por diputados o vicarios normalmente a las órdenes de sacerdotes, diáconos y vicediáconos. Tiempo después sus propias obligaciones musicales fueron realizadas por empleados de menor rango, junto con los niños cantores, como lo establecían los estatutos fundamentales.
Otras iglesias colegiadas fueron fundadas sobre este modelo o sobre alguno parecido que permitía a un número de capellanes cubrir su obligación de celebrar misas para difuntos. Muchas iglesias de este tipo ofrecían un tipo de educación que para el siglo XV había llevado a un alto nivel de maestría musical a los niños cantores de todo el país; esto a su vez permitió un cultivo más extenso de la * polifonía en la liturgia y un estilo polifónico de composición cada vez más sofisticado. Los monasterios principales mantuvieron sus propios coros polifónicos y hacia los tiempos de la Reforma muchas iglesias parroquiales también hicieron sus aportaciones a la música polifónica, ya fuera regular o esporádicamente. Hermandades y hospitales religiosos a menudo hacían aportaciones similares, junto con los colegios educativos de Oxford, Cambridge, Eton y Winchester y las capillas de la realeza y la nobleza. La misma * Chapel Royal fue transformada por Eduardo IV en una institución permanente.
Los manuscritos medievales de * canto llano y polifonía son más bien escasos, principalmente dada la ola de destrucción que siguió a la Reforma, aunque también deben considerse factores como la obsolescencia y la natural degradación física. Sin embargo, se conserva lo suficiente del canto tradicional de la Inglaterra medieval como para ser reconstruido casi en su totalidad, siendo las principales prácticas las de Salisbury( usadas en la mayor parte del sur de Inglaterra), Hereford y York, junto con la de los monasterios y catedrales benedictinas. Solamente en el caso de York hay una laguna importante.