Teoría Diccionario Oxford De La Música A - K | Page 360

365 continuo
Ej. 1
Ex au di me Do mi ne, ex
Basso per sonar nell’ organo
au di me Do mi ne
Viadana, Exaudi me Domine( Cento concerti ecclesiastici).
verdi. Mientras, la * monodia acompañada de continuo( influida por la * Camerata Florentina), en la que el continuo apoyaba armónicamente a la voz solista con su capacidad de expresión verbal, fue desarrollada por Caccini( c. 1550-1618) y d’ India( 1580-1629)( véase el Ej. 2). Estas monodias, al ser transferidas a la ópera, dieron origen al aria declamatoria para voz sola y continuo. Esta textura también fue crucial para lo que se conoció como recitativo secco( véase RECITATIVO), en el que la línea vocal sin métrica acompañada sólo por el bajo continuo impulsaba el contenido dramático( véase el Ej. 3).
Otro campo importante para el continuo fue la sonata escrita para una, dos o a veces tres voces solistas o instrumentos melódicos( por ejemplo violines, flautas de pico), o ambos, con bajo, por ejemplo Nigra sum, Pulchra es y Duo seraphim en las Vísperas( 1610) de Monteverdi. Esto evolucionó hacia la * sonata a solo y la trío * sonata del Barroco tardío, esta última siendo emblemática del periodo. En los concerti grossi de Corelli, la instrumentación de trío sonata con dos violines y continuo se utilizó para las secciones de concertino, contrastando con el grupo completo de cuerdas. El continuo se convirtió en un elemento importante tanto del concerto grosso como del concierto solista. Hacia la década de 1650, formaba parte de prácticamente toda la música barroca para ensamble, ya fuera sacra o secular. Solamente en piezas arcaicas( por ejemplo las fantasías para violas de Purcell de la década de 1680) y en obras excepcionales tales como los motetes de Bach, está ausente el continuo. Por lo demás, permaneció omnipresente hasta la década de 1750.
La disminución en la importancia del bajo continuo es evidente en el creciente número de piezas con textura escrita a cuatro partes o con acompañamiento de bajo no armónico de la primera parte del siglo XVIII. Esto puede verse especialmente en la música orquestal( Haydn temprano) y en sonatas a solo( por ejemplo Bach, Sonata para violín y clavecín BWV1016). El cuarteto de cuerdas comenzó a desplazar la trío sonata y la textura del continuo fue reemplazada por la melodía de estilo galante con acompañamiento de bajo. Es notable que en los años improvisatorios del Barroco, una parte significativa del arte de la interpretación del continuo era la sensibilidad para apreciar cómo las voces o los instrumentos solistas, o ambos, ornamentaban sus partes. En consecuencia, la desaparición del continuo y el fin de la ornamentación improvisada fueron más o menos contemporáneos.
En el Clasicismo, el continuo perdió popularidad excepto en óperas y oratorios, donde aún era utilizado en los recitativos. Las misas de Mozart contienen partes de continuo. La indicación“ senza cembalo” en ciertas partes de La Creación de Haydn implica que el instrumento de teclado se utiliza en otras partes y es esencial en los recitativos. La evidencia de los conciertos de Salomon en Londres en la década de 1790 sugiere que Haydn dirigía sus sinfonías desde el fortepiano. Varios de los conciertos para piano de Mozart incluyen bajos continuos cifrados. Y cuando Spohr fue a Londres a dirigir los conciertos de la Philharmonic Society en la década de 1820, se colocó, al menos inicialmente,“ ante el fortepiano”. La primera edición del Concierto para piano no. 1 de Beethoven tiene figuraciones de continuo por debajo de la