concierto, obertura de 358
el Clasicismo las sonatas a menudo se arreglaban como conciertos al añadir una introducción orquestal a la exposición de la sonata.
Sin embargo, este enfoque ha sido severamente criticado como una distorsión anacrónica de ideas del siglo XVIII. Los músicos que escribieron hacia el final del siglo XVIII, describieron la forma concierto como una forma ritornello con secciones solistas y orquestales alternadas. Después de la textura, a los teóricos les interesaba el plan tonal de la forma; en raras ocasiones comentaban sobre el número de temas en cada sección. Sin embargo, muchos escritores hicieron cuidadosas distinciones estilísticas entre los ritornellos de carácter sinfónico( R) y las secciones solistas de tipo sonata( S). Un primer movimiento típico puede tener las secciones mostradas en la Tabla 1.
TABLA 1
R 1 |
S 1 |
R 2 |
S 2 |
R 3 |
S 3 |
cadenza |
R 4 |
I |
I – V |
V |
V – vi |
vi – V – |
I |
|
I |
La forma clásica del concierto compartía el plan tonal claro de la sinfonía y los movimientos de sonata. En el modelo ilustrado puede verse que el primero, el tercero y el cuarto ritornellos enfatizan los centros tonales principales de la tónica y la dominante, mientras que la primera y la segunda secciones solistas modulan entre estas áreas tonales. Algunos compositores omitían la modulación R 3 y ligaban el segundo y el tercer solos con un breve tutti confirmatorio en la tónica. Este era el procedimiento usual de Mozart, aunque mantuvo el ritornello modulante en el primer movimiento de su Concierto para clarinete K622. Tomando en cuenta escritos del siglo XVIII, algunos analistas han visto entonces la forma concierto como una reinterpretación del principio barroco del ritornello al interior de un marco estilístico clásico.
Sin embargo no todos los musicólogos están convencidos de que los orígenes de la forma concierto se hallen en el concierto barroco. En la década de 1990, la atención por lo general se enfocó en la relación entre la forma concierto y la forma de ciertas arias de opera seria de la mitad del siglo XVIII, y han sido señaladas muchas semejanzas de estilo y estructura: la clara estructura tonal, la proporción entre el material orquestal y el solista, y el cambio de ideas“ temáticas” a pasajes de bravura en las secciones solistas. Pero algunas diferencias obvias, como la naturaleza textual del aria, sugieren que sería imprudente considerar la forma clásica del concierto como una forma extendida de un aria.
En suma, es problemático ver la forma concierto como una adaptación de otras formas. Más bien, fue una solución única, si bien contingente, a los asuntos genéricos de la escritura de conciertos en el Clasicismo. TRJ concierto, obertura de. Véase OBERTURA, 2. concierto para orquesta. En el siglo XX, obras en gran escala en las que la orquesta misma y varios instrumentos o secciones en su interior tienen un papel virtuosístico prominente. Un ejemplo bien conocido es el Concierto para orquesta( 1943) de Bartók. conciertos, salas de. En los primeros tiempos de la actividad de conciertos, las interpretaciones tenían lugar en cualquier sala o salón adecuadamente grande. Cuando había patrocinio real o aristocrático la elección podía ir desde una gran sala de audiencias hasta un pequeño salón íntimo. Los públicos menos favorecidos podían reunirse en una“ Musick House” anexa a una taberna.
El local más antiguo de Londres diseñado como sala de conciertos se encontraba en los York Buildings, cerca del Strand. Construido en 1678, tenía capacidad para 200 asistentes. Más tarde, la escuela de danza de John Hickford, donde los jóvenes Mozart se presentaron en 1765, ofreció un salón mucho mayor. Los * Hanover Square Rooms, donde Salomon presentó los 12 conciertos de Haydn en 1791, daban cabida a 900 personas. Un patrón similar de desarrollo tuvo lugar en el Continente Europeo, con principados autónomos que proveían los salones de los grandes palacios. La Grosser Redoutensaal en el Hofburg de Viena era típica, y ahí fue interpretada por primera vez mucha de la música de Haydn, Mozart y Beethoven.
A medida que las orquestas crecieron en tamaño y los conciertos públicos se volvieron más populares, se diseñaron y construyeron más salas de conciertos. El Royal Albert Hall en Londres( 1871) es un ejemplo famoso, aunque sus grandes dimensiones y su diseño oval produjeron resultados acústicos poco satisfactorios. Las mejores salas eran rectangulares, con una plataforma en un extremo y el público sentado en filas frente a ella. Unas cuantas salas, incluyendo la Gewandhaus en Leipzig, conservaron su plan original con las filas orientadas hacia un pasillo central. El estilo decorativo era en general de gran ornato, con pilares, estatuas y volutas que ayudaban a producir una agradable difusión del sonido.
En el siglo XX se adoptaron diseños más informales. En la nueva Philharmonie de Berlín( 1957) la orquesta