Teoría Diccionario Oxford De La Música A - K | Page 351

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estilo clásico, con su lenguaje formal y retórico no verbal, se llevó a cabo principalmente en la música de concierto, por ejemplo en los cuartetos de Haydn, muchos de los cuales fueron escritos para su ejecución pública, y en los conciertos para piano de Mozart. Durante este periodo se construyeron grandes salas de concierto, como los * Hanover Square Rooms en Londres( 1775) y la * Gewandhaus en Leipzig( 1781). En ciudades grandes como éstas, los músicos locales organizaron series de conciertos que podían incluir tanto caballeros aficionados como profesionales – Mozart participó en varios proyectos de conciertos de este tipo en Viena – pero también podían contribuir los músicos itinerantes, como lo hizo Mozart en sus visitas a París y a Praga. Haydn, quien se había forjado una sólida reputación gracias a las publicaciones de música, un medio de difusión cada vez más importante, fue invitado a Londres para participar en los conciertos de J. P. Salomon en 1790-1791 y 1794-1795. También escribió para la prominente serie de conciertos parisinos, los Concert de la Loge Olympique. En esta época, la mayor parte de la música interpretada era música nueva, aunque en Londres en 1776 el conde de Sandwich y otros nobles fundaron los Concert of Ancient Music para mantener vivas las obras de Handel y otros.
En general, los conciertos permanecieron bajo la protección del apoyo aristocrático hasta bien entrado el siglo XIX y los compositores que deseaban presentar conciertos – como Mozart y Beethoven lo hicieron en Viena – tenían que encontrar patrocinio antes de poder llegar a un público. No obstante, esta responsabilidad cambió gradualmente. El patrono londinense del empresario que presentaba conciertos con fines de lucro – patronazgo que se remontaba a la iniciativa de Banister – se hizo más generalizado. Algunas sociedades burguesas fundaron también series de conciertos, como la Philharmonic Society( más tarde Royal Philharmonic) de Londres( que encargó la Novena sinfonía de Beethoven) y la Gesellschaft der Musikfreunde de Viena, ambas fundadas en 1813, o la Société des Concerts du Conservatoire en París( 1828). En la década de 1820, cuando Liszt y Paganini comenzaron la internacionalización de sus vidas profesionales, el fenómeno del virtuoso itinerante le añadió un nuevo sabor al ámbito de los conciertos. Poco después, las orquestas comenzaron a organizarse como instituciones permanentes: las filarmónicas de Viena y Nueva York fueron fundadas en 1842.
3. A partir de 1850 Con la llegada de la orquesta sinfónica, la actividad de conciertos adquirió la forma que ha conservado hasta hoy. Los programas dejaron de ser popurrís; el concierto orquestal, con dos partes de aproximadamente una hora de duración cada una, se volvieron la norma generalizada durante el tercer cuarto del siglo XIX. Las sinfonías de Beethoven fueron desde el principio el repertorio central de las orquestas profesionales y alrededor de ellas se fue estableciendo gradualmente un núcleo de clásicos. Generalmente, cada concierto presentaba un solista, que podía ser un cantante o más probablemente un pianista o violinista en una obra concertante. Gracias a los adelantos de la transportación( ferrocarriles, buques trasatlánticos), los solistas tuvieron la posibilidad de realizar vidas profesionales muy amplias y enormemente exitosas, contribuyendo así a la creciente profesionalización de la vida musical y, al mismo tiempo, a su creciente homogeneización. Sin embargo, se conservaron algunas características locales. En Inglaterra, en particular, las grandes obras corales fueron un elemento esencial.
A medida que la orquesta creció y se convirtió en el centro de la actividad de conciertos, el público también creció, de manera que se construyeron salas de concierto más grandes. En Londres, los Promenade Concerts de Louis Jullien( 1841-1859) fueron seguidos por los conciertos de August Manns en el Crystal Palace( desde 1855), los conciertos diarios organizados por la editorial de música Novello en el Royal Albert Hall( desde 1874) y por los Promenade Concerts de Henry Wood en el Queen’ s Hall( desde 1895; una serie que continúa en los Proms de verano en el Albert Hall). Avances similares ocurrieron en Nueva York( la apertura del Carnegie Hall, 1891), París( los conciertos Pasdeloup de 1861-1884, los de Lamoureux, que iniciaron en 1881) y Viena.
Un cambio importante en los conciertos a partir del siglo XIX ha sido el aspecto económico. Mientras que la gira estadunidense de Jenny Lind a petición de P. T. Barnum( 1850-1852) tuvo un paralelo cercano siglo y medio después con los conciertos de los Tres Tenores ofrecidos por José Carreras, Plácido Domingo y Luciano Pavarotti, la promoción de conciertos a mediados del siglo XX cambió gradualmente de ser una empresa lucrativa a una que requería de un patrocinio, como en muchas ocasiones en épocas pasadas. En los Estados Unidos, las orquestas llegaron a depender con mayor frecuencia de donadores privados; en otras par-