La molibdomancia es un método de adivinación usado desde la Antigüedad. Se centra en la interpretación de la figura resultante al verter plomo fundido dentro de un recipiente con agua helada. Si bien fue común en la época romana, actualmente es una tradición de las festividades de fin de año en Alemania y en algunos países escandinavos.
Así pues, se lleva a cabo en la noche de san Silvestre (31 de diciembre), durante las celebraciones familiares. La forma resultante vaticina cómo será el año venidero para quién consulta. Entre las figuras posibles, dice la tradición que una bola representa que la suerte correrá a favor de la persona. Un ancla indica que recibirá ayuda mientras la forma de cruz augura la muerte.
Dado el riesgo por el uso del plomo, muchas familias continúan esta tradición reemplazándolo por cera. En este sentido, derriten la cera y la vierten en el recipiente de agua para interpretar la figura resultante.